Las emisiones de gases de efecto invernadero de la economía española (2008-2024)

 

La economía española sigue siendo muy dependiente de los combustibles fósiles, cuyo uso que propicia el calentamiento global, de modo que no ha alcanzado ser neutral ante la crisis climática que atraviesa nuestro planeta. Según los últimos registros publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2024 España emitió a la atmósfera gases de efecto invernadero (GEI) por un total de 279,9 millones de toneladas de CO2 equivalente (tCO2e). 

Por tipos de gases, el 80,5% de todas las emisiones generadas en España correspondieron a dióxido de carbono. Le sigue, en orden de importancia, el metano (14,4%), el óxido nitroso (3,4%) y otros GEI (1,7%).

Por origen económico de las emisiones, la actividad que ha emitido más GEI a la atmósfera sigue siendo la industria manufacturera que, con 66,7 millones de toneladas de CO2 equivalente emitidas en 2024, concentra el 23,8% del total de GEI. Asimismo, el 79,8% del total de GEI emitidos dentro de este subsector económico durante 2024 procedió de cuatro ramas de actividad principales: 1) Fabricación de otros productos minerales no metálicos, 2) Coquerías y refino de petróleo, 3) Industria química y 4) Metalurgia, fabricación de productos de hierro, acero y ferroaleaciones.

Tras la industria manufacturera le siguen como fuentes de emisión más importantes el consumo final de los hogares, con el 22,9% del total de GEI; la agricultura, ganadería, selvicultura y pesca (16,6%); transporte y almacenamiento (13,9%); suministro de energía eléctrica, gas, vapor y aire acondicionado (8,9%); otros servicios (6,4%), suministro de agua, actividades de saneamiento, gestión de residuos y descontaminación (5,5%), construcción (1,3%) e industrias extractivas (0,6%). 

Desde una perspectiva temporal, desde 2008, primer año disponible de la serie, en España las emisiones totales de GEI han presentado una tendencia descendente, si bien con altibajos. Para el conjunto del periodo analizado (2008-2024) las emisiones se han reducido un 32,4%, al pasar de 414,06 millones de toneladas en 2008 a 279,9 millones en 2024.

Por subsectores de actividad, durante el periodo 2008-2024 las reducciones de emisiones de GEI más destacadas se han producido en términos porcentuales en el subsector de suministro de energía eléctrica, gas, vapor, aire acondicionado y agua, que anotó, un descenso del 63,1%, seguido de la industria manufacturera (-38,4%). Por el contrario, el sector primario ha incrementado sus emisiones de GEI en un 4,2% durante los años 2008-2024. Por su parte, los hogares han visto disminuir sus emisiones en un 16,8% en dicho periodo.

Como se observa en el siguiente gráfico, el periodo 2008-2024 se salda con una reducción de emisiones de GEI (-32,4%) frente a un crecimiento de la actividad de la economía española, medida en términos de PIB real, del 14,7%. Puede argüirse, por lo tanto, que para dicho periodo ha existido divergencia entre ambas variables. Sin embargo, ello no nos permite concluir que se ha alcanzado el deseado proceso de desacoplamiento entre producción de bienes y servicios y emisiones de GEI, ya que éstas han mostrado una evolución que ha estado muy condicionada por la naturaleza expansiva o contractiva del ciclo económico, si bien en menor medida durante los dos últimos años.

Así, en el año 2020, que estuvo marcado por la pandemia del COVID-19, la menor actividad económica que supuso la crisis sanitaria ha traído consigo una reducción de los GEI emitidos a la atmósfera. La fuerte contracción del PIB real de España del 10,9% en 2020 conllevó, al mismo tiempo, un descenso inédito de las emisiones de GEI del 14,3%.  Posteriormente, cuando se produce la reactivación de la economía española las emisiones de GEI inflexionaron al alza. En cifras, se registraron crecimientos del PIB del 6,7% en 2021 y 6,4% en 2022, en tanto que las emisiones aumentaron un 7,1% y 3,1%, respectivamente. Solamente durante los años 2023 y 2024 los datos (provisionales) del INE nos apuntan una relación inversa entre ambas variables.

En definitiva, cabe concluir que la ratio de emisiones de GEI por unidad de producto ha mejorado durante el periodo 2008-2024, a pesar de que se han registrado años (como 2011, 2012 y 2017) en los que dicha ratio ha empeorado. Nos queda por confirmar si la comentada mejoría registrada en los dos últimos años se termina consolidando, a la par que las políticas de reducción de la dependencia de los combustibles fósiles de la economía española toman en el medio plazo un mayor impulso.

Para más información:

INE: Cuenta de emisiones a la atmósfera

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Autor: ECOPALABRAS

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