Finlandia, referente en desarrollo sostenible (2016-2026)

Durante los últimos años la publicación de sucesivos informes de evaluación nos confirma que Finlandia ha llegado a consolidarse como un referente a nivel mundial dentro del paradigma del desarrollo sostenible.

Este país nórdico perteneciente a la Unión Europea, con una superficie de uno 360.000 km2 y 5,6 millones de habitantes, viene presentando las mejores valoraciones en el cumplimiento de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que puso en marcha Naciones Unidas en 2015. Debemos recordar que hoy por hoy se trata de la estrategia más ambiciosa a nivel mundial que persigue el triple alcance de las dimensiones principales del desarrollo sostenible: económica, social y medioambiental.

Para conocer el grado de cumplimiento de la Agenda 2030 por parte de los países del planeta, gracias a los informes periódicos que viene elaborando desde 2016 Sustainable Development Solutions Network (SDSN), se cuenta con el índice ODS, un indicador sintético que permite evaluar los progresos en la consecución de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) establecidos en la Agenda.

En su última edición el Informe Sustainable Development Report 2026 de SDSN nos revela que, de un total de 169 países del mundo para los que se ha contado con datos suficientes, Finlandia toma la primera posición en términos de cumplimiento global de los Objetivos de Desarrollo Sostenible establecidos en la Agenda 2030. El valor promedio del índice ODS de Finlandia se cifra en 87,4 sobre un máximo de 100 (situación de cumplimiento óptima).

Un análisis más pormenorizado del valor del índice ODS 2026 nos permite concluir que Finlandia destaca por situarse entre los veinte países del planeta con mayor puntuación en doce de los 17 ODS. Los mejores resultados relativos, en un contexto mundial, los alcanza Finlandia en los siguientes ODS:

  • Igualdad de género (ODS5), objetivo para el que se encuentra en el puesto número 2, con un valor 91,0 sobre 100.
  • Salud y bienestar (ODS3), para el que toma la posición 3 (valor 96,0).
  • Vida submarina (ODS14), objetivo para el que, con un valor de 87,1, toma la posición 3.
  • Energía asequible y no contaminante (ODS7), para el que Finlandia se sitúa en la posición 4, con valor de 95,8.
  • Paz, justicia e instituciones sólidas (ODS16), objetivo para el que toma la posición 5 mundial, con un valor de 90,5.
  • Agua limpia y saneamiento (ODS6), para el que se sitúa en el puesto 6 (valor 90,9).
  • Industria, innovación e infraestructura (ODS9), que sitúa a Finlandia en la posición 6 (valor 96,4).
  • Ciudades y comunidades sostenibles (ODS11), para el que se encuentra en el puesto 7 mundial, con un valor de 98,7 sobre 100.

Estos resultados relativos más favorables no ocultan, sin embargo, que Finlandia también presenta dificultades importantes para una consecución plena de la Agenda 2030. Los Objetivos para los que el país nórdico toma las peores valoraciones a nivel mundial en 2026 son los siguientes:

  • Acción por el clima (ODS13), objetivo que coloca a Finlandia en la posición 133 a nivel mundial (valor de 75,7 sobre 100).
  • Producción y consumo responsables (ODS12) que, con un valor de 64,6, hace que Finlandia se sitúe en la posición 127.
  • Alianzas para lograr los objetivos (ODS17), en el que Finlandia toma la posición 44 (valor 73,4).
  • Vida de ecosistemas terrestres (ODS15) para el que, con un valor de 74,3, ocupa la posición 40 a nivel mundial.

De forma complementaria al índice ODS el Informe de 2026 aporta también un análisis de panel, que valora el mayor o menor grado de cumplimiento de cada Objetivo, así como su tendencia con vistas al horizonte de 2030, mediante una asignación de colores (verde, amarillo, naranja y rojo).

De la evaluación del panel de los ODS de Finlandia correspondiente a la edición de 2026 destacamos las siguientes conclusiones principales:

  • Finlandia ha alcanzado el cumplimiento de cuatro (en color verde) de los 17 ODS. Son los relacionados con el Fin de la pobreza (ODS1), la Energía limpia y asequible (ODS7), Industria, innovación e infraestructura (ODS9) y la Reducción de las desigualdades (ODS10).
  • Para seis Objetivos (en color amarillo), Finlandia afronta unos retos que, en general, se encuentran en la senda de lograr los valores deseados para 2030. Son los relativos a los siguientes ODS: Salud y bienestar (ODS3), Educación de calidad (ODS4); Igualdad de género (ODS5), Agua limpia y saneamiento (ODS6), Ciudades y comunidades sostenibles (ODS11) y Paz, justicia e instituciones sólidas (ODS16).
  • Para los siguientes cinco Objetivos (en color naranja), Finlandia afronta retos significativos para llegar a cumplir con la Agenda 2030: Hambre cero -incluyendo seguridad alimentaria, mejorar la nutrición y agricultura sostenible- (ODS2), Trabajo decente y crecimiento económico (ODS8), Vida submarina (ODS14), Vida de ecosistemas terrestres (ODS15) y Alianzas para lograr los objetivos (ODS17).
  • Finalmente, únicamente dos ODS se encuentran en rojo, lo que significa que Finlandia soporta aún grandes retos para cumplir con la Agenda 2030 en materia de Producción y consumo responsables (ODS12) y Acción por el clima (ODS13).
Fuente: SDSN: Sustainable Development Report 2026.

Asimismo, en un análisis de tendencia, la ficha de los ODS de Finlandia pone de manifiesto, en primer lugar, que este país está mostrando un muy buen ritmo de cumplimiento del objetivo energético (ODS7) y está registrando una tendencia de moderado avance en el cumplimiento de diez de los17 Objetivos de la Agenda 2030. Adicionalmente, se constata que este país nórdico presenta una tendencia de estancamiento en seis de los 17 ODS. Finalmente, el panel destaca que Finlandia no está retrocediendo en el cumplimiento de ningún objetivo.

Desde un análisis dinámico, es de destacar que esta posición líder de Finlandia a nivel mundial no es un hecho puntual de este año 2026, sino que se ha venido consolidando desde que en 2016 empezaron a publicarse los informes de evaluación de la Agenda 2030. Durante este decenio seis países, todos ellos europeos, han llegado a situarse entre los cuatro con los mejores resultados en el cumplimiento global de los 17 ODS. Se trata de países nórdicos como Finlandia, Dinamarca, Noruega y Suecia, a los que se han llegado a sumar Alemania y Francia.

Como puede observase en el siguiente cuadro, durante el periodo 2016-2026 Finlandia ha mejorado la valoración de su índice ODS desde 81,0 a 87,4, lo que ha permitido que haya pasado de ser el cuarto país con mejor valoración en 2016 a ser el primero en 2026, posición que ha mantenido de forma ininterrumpida desde el año 2021.

Para más información:

SDSN: Sustainable Development Report 2026.

Evaluando el estado de los ecosistemas terrestres (ODS15) en 2026

Mauricio

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, puesta en marcha por Naciones Unidas en 2015, establece compromisos concretos para un conjunto de 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que abarcan la triple dimensión social, económica y medioambiental. Uno de esos objetivos es el ODS 15 (Vida de ecosistemas terrestres), que queda definido en los siguientes términos:

«Proteger, restaurar y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar los bosques de forma sostenible, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y poner freno a la pérdida de diversidad biológica».

Este objetivo compromete a los países del planeta a adoptar medidas para:

  • Velar por la conservación de los bosques, humedales y ecosistemas montañosos.
  • Promover la gestión sostenible de todos los tipos de bosques y poner fin a la deforestación.
  • Luchar contra la desertificación y rehabilitar las tierras y los suelos degradados.
  • Proteger las especies amenazadas y evitar su extinción.
  • Poner fin a la caza furtiva y el tráfico de especies protegidas de flora y fauna.
  • Prevenir la introducción de especies exóticas invasoras.
  • Integrar los valores de los ecosistemas y la diversidad biológica en la planificación nacional y local, los procesos de desarrollo, las estrategias de reducción de la pobreza y la contabilidad.

Para conocer los progresos que van alcanzando los países del mundo respecto a los 17 ODS, la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible (SDSN) ha venido elaborando periódicamente Informes de evaluación desde 2016. Su metodología utiliza índices sintéticos, cuyos valores pueden oscilar entre 0, cuando el país se encuentra en la peor situación, y 100, cuando, por el contrario, el país se encuentra en la mejor posición respecto al cumplimiento de los ODS.

La edición del Informe de Desarrollo Sostenible 2026 de SDSN nos revela de forma aproximada cuál es la situación más actual del cumplimiento del objetivo de Vida de ecosistemas terrestres, país por país, y en qué grado se va alcanzando ante el horizonte temporal fijado para 2030.

Para el cálculo del índice sintético del ODS15 se ha contado con los siguientes indicadores:

  • Área media protegida en sitios terrestres importantes para la biodiversidad (%).
  • Área media protegida en sitios de agua dulce importantes para la biodiversidad (%).
  • Índice de Lista Roja de supervivencia de especies (0-1, peor-mejor).
  • Deforestación permanente (% de área forestal, media de 3 años).
  • Deforestación importada (m2/hab.).

Esta selección de indicadores ha dejado sin evaluar, por falta de disponibilidad estadística, otros aspectos importantes del ODS15, como son la salud de los ecosistemas y el comercio de especies en peligro de extinción.

En términos generales, según los datos del Informe de 2026, el índice del ODS15 del mundo toma un valor de 59,1, cifra que se sitúa por debajo de la puntuación media (69,0) correspondiente a los 17 ODS en dicho año.

Asimismo, de acuerdo con el Panel de control de los ODS, el objetivo de Vida de ecosistemas terrestres de la Agenda 2030 se presenta, un año más, en color “rojo, lo que viene a significar que se enfrenta a grandes desafíos en la actualidad. Además, la tendencia del ODS15 viene siendo de estancamiento o de tasas de crecimientos muy por debajo de las necesarias para lograr su total cumplimiento en 2030.

En un análisis más detallado, el Informe de 2026 nos permite conocer las puntuaciones obtenidas para el índice del ODS15 de cada uno de los 169 países para los que se dispone de datos.

Así, como se recoge en el siguiente cuadro, los países mejor situados en el cumplimiento del objetivo de preservar la vida de los ecosistemas terrestres establecido en la Agenda 2030 son Bulgaria (93,4), Benín (92,4), Polonia (92,1), Chequia (91,2), Letonia (90,8), República Centroafricana (90,0), Namibia (87,0), Reino Unido (87,0), Eslovaquia (86,8) y Malí (85,6).

El análisis realizado de los datos recogidos en el Informe de 2026 nos lleva a concluir que de un total de 169 países sólo tres presentan sus cinco indicadores del ODS15 en color verde, es decir, progresan satisfactoriamente para cumplir completamente con este objetivo de aquí a 2030: Bulgaria, Polonia y Chequia.

Por el contrario, la situación relativa más desfavorable respecto al estado de los ecosistemas terrestres la presenta Mauricio (5,0), que retrocede de forma significativa respecto al año anterior. Le siguen, a continuación, con las valoraciones más bajas en 2026 los países de Barbados (22,9), Trinidad y Tobago (23,6), Israel (23,9), Bahamas (30,2), Singapur (32,1), Maldivas (32,6), Islandia (34,7), Yibuti (35,0), Fiyi (36,5), Jamaica (37,4) e Irak (39,5).

Es significativo que las diferencias entre países son particularmente grandes en el ODS15, cifrándose una distancia de 62,5 puntos entre los países mejor y peor situados (Bulgaria y Mauricio, respectivamente). Dicha brecha es superior a la que existe si utilizamos el índice general de los 17 ODS, que se cuantifica en 88,3 puntos.

Finalmente, por su especial importancia económica y/o demográfica, cabe mencionar, en particular, a cuatro países. Así, Federación Rusa ocupa la posición 87 en el ranking mundial del índice del ODS15, seguida de Estados Unidos (120), con retrocesos en ambos casos respecto a hace un año. Les siguen China (137) y la India (143), que ganan posiciones respecto al año anterior.

Para más información:

SDSN: Sustainable Development Report 2026.

El valle, en el verso de Fernando González

El acceso a la Naturaleza, en sus múltiples formas, es una fuente potencial de placer. La simple contemplación de la belleza natural, la escucha atenta del cantar de las aves o el transitar activo por un bosque son acciones que se han llegado a demostrar beneficiosas para el bienestar humano. Así nos lo han hecho saber también las palabras sentidas de los grandes literatos a lo largo de los siglos.

Las virtudes de un valle, con sus colores y aromas, donde vegetación, manantiales y pájaros pueden dejar su impronta, son capaces de despertar ricas emociones. Traemos hasta aquí el ejemplo vívido de la obra poética del escritor español Fernando González Rodríguez (1901-1972), originario de las Islas Canarias, que desde su primera juventud ha escrito admirables versos que se nutren de la naturaleza insular. Se trata de En el valle, poema con el que su autor nos transmite el placer que siente cada día cuando recorre el valle donde habita para buscar encantos que le emocionen.

“Entre el verdor del valle se divisa
mi casa, blanca como una paloma…
Crece a su alrededor la hierbaluisa
que llena el valle con su dulce aroma…

Y cual bravos gigantes se levantan
cubiertos de verdor, enhiestos pinos,
-donde las aves sus amores cantan-
dando sombra y frescor a los caminos…

Todas las tardes de placer henchido
recorro el valle plácido y florido,
buscando en sus encantos emociones;

Y el puro manantial de su belleza
me ofrece la gentil Naturaleza,
oculto entre sus valles floraciones…”.

Para leer más:

Fernando González: Poesía completa. Ediciones del Cabildo de Gran Canaria, Las Palmas de Gran Canaria, 2021.

Evaluando el objetivo de Acción por el clima (ODS13) en 2026

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, puesta en marcha por Naciones Unidas en 2015, establece compromisos concretos para un conjunto de 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que abarcan la triple dimensión del desarrollo: social, económica y medioambiental. Uno de esos objetivos es el ODS13 (Acción por el clima), que queda definido en los siguientes términos:

«Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos, reconociendo que la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático es el principal foro intergubernamental internacional para negociar la respuesta mundial al cambio climático»

Este objetivo compromete a los países del planeta a adoptar medidas como las siguientes que están recogidas en la Agenda 2030:

  • Fortalecer la resiliencia y la capacidad de adaptación a los riesgos relacionados con el clima y los desastres naturales.
  • Incorporar medidas relativas al cambio climático en las políticas, estrategias y planes nacionales.
  • Mejorar la educación, la sensibilización y la capacidad humana e institucional respecto a la mitigación del cambio climático, la adaptación a él, la reducción de sus efectos y la alerta temprana.

Para conocer los progresos que van alcanzando los países respecto a los 17 ODS, la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible (SDSN) ha venido elaborando periódicamente Informes de evaluación desde 2016. Su metodología utiliza índices sintéticos, cuyos valores pueden oscilar entre 0, cuando el país se encuentra en la peor situación, y 100, cuando, por el contrario, el país se encuentra en la mejor posición respecto al cumplimiento de los ODS.

La edición del Informe de Desarrollo Sostenible 2026 de SDSN nos revela de forma aproximada cuál es la situación más actual del cumplimiento del objetivo de Acción por el clima, país por país, y en qué grado se va alcanzando ante el horizonte temporal fijado para 2030.

En el caso del ODS13 se ha construido un índice sintético a partir de los tres indicadores siguientes que están disponibles para un total de 169 países:

  • Emisiones de CO2 de la combustión de combustibles fósiles y producción de cemento (t CO2/cápita).
  • Emisiones de gases de efecto invernadero incorporadas en las importaciones de bienes y servicios (t CO2/cápita).
  • Emisiones de CO2 incorporadas en las exportaciones de combustibles fósiles (t/capita).

Analizando los datos aportados en el Informe de 2026, se concluye, en primer lugar, que el índice del ODS13 del mundo toma un valor de 88,1, cifra que se sitúa 19,1 puntos por encima del valor medio correspondiente a los 17 ODS en dicho año.  A pesar de esta mejor posición relativa, un año más el Panel de control de los ODS pone de manifiesto que el objetivo de Acción por el clima de la Agenda 2030 continúa teniendo que afrontar retos significativos y permanece con su tendencia de estancamiento o tasas de crecimientos muy por debajo de las necesarias para lograr su total cumplimiento en 2030.

Asimismo, cabe destacar, como se puso de manifiesto en Informes anteriores, que persiste la correlación inversa entre el nivel de desarrollo (medido tanto en rentaper cápita como de acuerdo con el índice de los 17 ODS) y el grado de cumplimiento del ODS13. En otras palabras, son los países de renta alta y con mayor IDS general los que menos están cumpliendo con el objetivo de Acción por el clima. Por el contrario, los países “menos desarrollados” son los que presentan mejor valoración en el objetivo de Acción por el clima (ODS13) de la Agenda 2030.

Se constata que los países “más desarrollados” o de alta renta per cápita, con sus altos niveles de producción y consumo en gran medida insostenibles, son los que generan los mayores impactos medioambientales negativos fuera de sus fronteras a través del comercio internacional, que terminan afectando a otros países y al planeta en su conjunto.

En un análisis más detallado por países, los resultados obtenidos para el ODS13 (Acción por el clima) muestran que, de los 169 países para los que se dispone de datos, el mejor situado en el cumplimiento de dicho objetivo es Burundi (99,7). Les siguen, a continuación, muy próximos, Guinea-Bisáu (99,6), República Centroafricana (99,5), Liberia (99,4), Madagascar (99,4), Etiopía (99,4), República Democrática del Congo (99,4), Eritrea (94,4), Sierra Leona (99,3), Níger (99,2), Malaui (99,2) y Chad (99,2). Son todos ellos países del continente africano que poseen bajos niveles de renta.

Por el contrario, la situación relativa más desfavorable respecto al cumplimiento del objetivo de Acción por el clima corresponde, un año más, a Catar (2,6).  Le siguen Emiratos Árabes (10,3), Brunéi (13,9), Kuwait (16,7), Baréin (19,4), Australia (28,9), Arabia Saudita (33,6), Omán (33,6), Noruega (37,1) y Trinidad y Tobago (38,1). Son países que, en su gran mayoría, destacan por disfrutar de altos niveles de renta.

Centrándonos en cuatro países que sobresalen por su peso económico y/o demográfico, el Informe de 2026 nos revela que respecto al índice del ODS13 Estados Unidos ocupa la posición 153 en el ranking mundial de 169 países evaluados. Dicha posición es mejorada por Federación Rusa (145), China (116) y la India (54). Los cuatro países han empeorado su posición relativa en el ODS13 respecto al año anterior.

Finalmente, es significativo señalar que las diferencias entre países continúan mostrándose particularmente importantes en el ODS13, cifrándose una distancia de 97,1 puntos entre el país mejor situados (Burundi) y el peor (Catar). Dicha brecha es muy superior a la que existe con el índice general de los 17 ODS, que se cuantifica en 47,5 puntos.

Para más información:

SDSN: Sustainable Development Report 2026.

Evaluando la sostenibilidad de las ciudades (ODS11) en 2026

En 2015 las Naciones Unidas puso en marcha un ambicioso proyecto de alcance mundial: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Este documento establece compromisos que se concretan en un conjunto de 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que abordan las tres dimensiones del desarrollo: social, económica y medioambiental. Uno de esos objetivos es el ODS11 dedicado a Ciudades y comunidades sostenibles.

En la Agenda 2030 el ODS11 queda definido en los siguientes términos:

«Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles»

La consecución del ODS11 compromete a los países del planeta a adoptar medidas como las siguientes:

  • Asegurar el acceso de todas las personas a viviendas y servicios básicos adecuados, seguros y asequibles y mejorar los barrios marginales.
  • Proporcionar acceso a sistemas de transporte seguros, accesibles y sostenibles para todos y mejorar la seguridad vial, en particular mediante la ampliación del transporte público.
  • Aumentar la urbanización inclusiva y sostenible.
  • Redoblar los esfuerzos para proteger y salvaguardar el patrimonio cultural y natural.
  • Reducir significativamente el número de muertes causadas por los desastres.
  • Reducir el impacto ambiental negativo per cápita de las ciudades, con especial atención a la calidad del aire y la gestión de los residuos.
  • Proporcionar acceso universal a zonas verdes y espacios públicos seguros, inclusivos y accesibles.

Para conocer los progresos que van alcanzando los países del mundo respecto a los 17 ODS, la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible (SDSN) ha venido elaborando periódicamente Informes de evaluación desde 2016. Su metodología utiliza índices sintéticos, cuyos valores pueden oscilar entre 0, cuando el país se encuentra en la peor situación, y 100, cuando, por el contrario, el país se encuentra en la mejor posición respecto al cumplimiento de los ODS.

La edición del Informe de Desarrollo Sostenible 2026 de SDSN nos revela de forma aproximada cuál es la situación más actual del cumplimiento del objetivo de Ciudades y comunidades sostenibles, país por país, y en qué grado se va alcanzando ante el horizonte temporal fijado para 2030.

En el caso del ODS11 se ha construido un índice sintético a partir de los cuatro indicadores siguientes, que están disponibles para un total de 169 países:

  • Porcentaje de población urbana que vive en barrios marginales.
  • Concentración media anual de partículas (PM2.5).
  • Porcentaje de población urbana con acceso a fuentes de agua potable mejoradas, canalizadas.
  • Porcentaje de población con acceso adecuado al transporte público en las ciudades.

Analizados los datos que acompañan al Informe de 2026, es destacable, en primer lugar, que el índice del ODS11 del mundo toma un valor de 66,4, cifra inferior a la puntuación media correspondiente a los 17 ODS en dicho año (69,0). Además, este Objetivo de Ciudades y comunidades sostenibles presenta en la actualidad poca probabilidad de llegar a cumplirse en el horizonte de la Agenda 2030, junto con otros tres Objetivos también preocupantes -Vida submarina (ODS14), Vida de ecosistemas terrestres (ODS15) y Paz, justicia e instituciones sólidas (ODS16).

Asimismo, de acuerdo con el Panel de control de los ODS, el Objetivo ODS11 de Ciudades y comunidades sostenibles, mostrado en color rojo, presenta en la actualidad grandes desafíos, marcando, además, una tendencia de estancamiento que aleja la posibilidad de lograr su total cumplimiento en 2030.

En un análisis por países, los resultados obtenidos correspondientes al ODS11 concluyen que de los 169 países evaluados en 2026 el mejor situado es Estonia que, con una puntuación de 99,9, presenta el mayor valor del índice, es decir, prácticamente el máximo cumplimiento del ODS11 de la Agenda 2030. Le siguen, a continuación, también con altas puntuaciones, Bahamas (99,4), Suiza (99,3), Noruega (99,0), Luxemburgo (99,0), Austria (98,8), Finlandia (98,7), Francia (98,3), Reino Unido (98,3), Nueva Zelanda (98,3) y España (98,2), principalmente.

Por el contrario, la situación relativa más desfavorable respecto al grado de sostenibilidad de las ciudades y comunidades recae este año sobre Sudán del Sur (27,4), que retrocede respecto a la edición del pasado año del Informe. Les siguen, también con muy bajas puntuaciones, inferiores a 40, los siguientes países en su mayoría también del continente africano: Chad (28,3), Liberia (30,4), Nigeria (30,9), República Centroafricana (32,7), Bangladés (33,3), Haití (39,1), República Democrática del Congo (39,7) y Afganistán (39,8).

Para todos ellos, de acuerdo con el Panel de control de los ODS, el ODS11 permanece «en rojo», es decir, persisten grandes desafíos para su cumplimiento de aquí a 2030.

Por su especial importancia económica y/o demográfica, cabe mencionar, en particular, a cuatro países: Federación Rusa que ocupa la posición 33 en el ranking mundial del índice del ODS11, Estados Unidos (50), China (86) y la India (128). Todos han mejorado su posición, excepto la India que ha perdido dos puestos, respecto al año anterior.

Finalmente, hay que destacar que las diferencias entre países continúan siendo especialmente importantes en el ODS11, cifrándose una distancia de 72,6 puntos entre los países mejor y peor situados. Dicha brecha, que aumenta respecto al año anterior, es muy superior a la que existe si utilizamos el índice general de los 17 ODS, para el que dicha distancia entre países se cuantifica en 47,5 puntos.

Para más información:

SDSN: Sustainable Development Report 2026.

Evaluando la sostenibilidad de la producción y el consumo (ODS12) en 2026

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, puesta en marcha por Naciones Unidas en 2015, establece compromisos concretos para un conjunto de 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que abarcan la triple dimensión social, económica y medioambiental. Uno de esos objetivos, el ODS12, se refiere a la producción y el consumo, quedando definido en la Agenda 2030 en estos términos:

«Garantizar modalidades de producción y consumo sostenibles»

La consecución del ODS12 compromete a los países del planeta a adoptar medidas como las siguientes recogidas en la Agenda 2030:

  • Lograr la gestión sostenible y el uso eficiente de los recursos naturales, de aquí a 2030.
  • De aquí a 2030, reducir a la mitad el desperdicio de alimentos per cápita mundial en la venta al por menor y a nivel de los consumidores y reducir las pérdidas de alimentos de producción y suministro, incluidas las pérdidas posteriores a la cosecha.
  • De aquí a 2020, lograr la gestión ecológicamente racional de los productos químicos y de todos los desechos a lo largo de su ciclo de vida, y reducir significativamente su liberación a la atmósfera, el agua y el suelo a fin de minimizar sus efectos en la salud humana y el medio ambiente.
  • Reducir considerablemente la generación de residuos mediante actividades de prevención, reducción, reciclado y reutilización, de aquí a 2030.
  • Alentar a las empresas a que adopten prácticas sostenibles e incorporen información sobre la sostenibilidad en su ciclo de presentación de informes.
  • Promover prácticas de adquisición pública que sean sostenibles.
  • De aquí a 2030, asegurar que las personas de todo el mundo tengan la información y los conocimientos pertinentes para el desarrollo sostenible y los estilos de vida en armonía con la naturaleza.
  • Ayudar a los países en desarrollo a fortalecer su capacidad científica y tecnológica para avanzar hacia un consumo y producción sostenibles.
  • Elaborar y aplicar instrumentos para lograr un turismo sostenible que cree empleo y promueva la cultura y los productos locales.
  • Racionalizar los subsidios ineficientes a los combustibles fósiles.

Para conocer los progresos que van alcanzando los países del mundo respecto a los 17 ODS, la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible (SDSN) ha venido elaborando periódicamente Informes de evaluación desde 2016. Su metodología utiliza índices sintéticos, cuyos valores pueden oscilar entre 0, cuando el país se encuentra en la peor situación, y 100, cuando, por el contrario, el país se encuentra en la mejor posición respecto al cumplimiento de los ODS.

La edición del Informe de Desarrollo Sostenible 2026 de SDSN nos revela de forma aproximada cuál es la situación más actual del cumplimiento del objetivo de Producción y consumo sostenibles, país por país, y en qué grado se va alcanzando ante el horizonte temporal fijado para 2030.

En esta edición de 2026 para el cálculo del índice sintético del ODS12 se ha contado con los siguientes indicadores:

  • Residuos sólidos municipales (kg/pers./día).
  • Residuos electrónicos (kg/pers.).
  • Contaminación del aire basada en la producción (AVAD/1.000 hab.).
  • Contaminación del aire asociada con las importaciones (AVAD/1.000 hab.).
  • Emisiones de nitrógeno basadas en la producción (kg/pers.).
  • Emisiones de nitrógeno asociadas con las importaciones (kg/pers.).
  • Exportaciones de residuos plásticos (kg/pers.).

Analizando los datos aportados en el Informe, se concluye, en primer lugar, que el índice del ODS12 del mundo toma un valor de 79,8, cifra que sigue situándose por encima del valor medio correspondiente a los 17 ODS en este año 2026 (69,0).

Al mismo tiempo, de acuerdo con el Panel de control de los ODS, el Objetivo de Producción y consumo sostenibles de la Agenda 2030 continúa presentando, al igual que un año antes, retos significativos y sigue con su tendencia de estancamiento o tasas de crecimientos muy por debajo de las necesarias para lograr su total cumplimiento en 2030.

Otra conclusión general que merece ser destacada, como se puso de manifiesto en Informes anteriores, es que existe una correlación inversa entre el nivel de desarrollo (medido tanto en renta per cápita como con el índice de los 17 ODS) y el grado de cumplimiento del ODS12.

La evaluación realizada a los 169 países para los que se dispone de información estadística nos sigue confirmando una evidencia clara: la prosperidad económica no está en sintonía con la sostenibilidad de los modos de producir y consumir. En otras palabras, son los países de renta alta (y también con mayor IDS general) los que menos están cumpliendo con el objetivo de Producción y consumo sostenibles. Por el contrario, los países “menos desarrollados” son los que están alcanzando dicho Objetivo de la Agenda 2030.

En un análisis más detallado por países, los resultados obtenidos para el ODS12 muestran, como puede observarse en el siguiente cuadro, que los países mejor situados en el cumplimiento del objetivo de Producción y consumo sostenibles son países de bajo PIB per cápita localizados en África, tales como Burundi (99,2), Liberia (98,5), Sierra Leona (98,2), Guinea-Bisáu (97,8), Etiopía (97,4), Mozambique (97,3), Togo (97,3), Lesoto (97,2), Ruanda (97,1), Madagascar (97,0) y República Democrática del Congo (97,0).

Por el contrario, la situación relativa más desfavorable respecto a la sostenibilidad de la producción y el consumo la presentan países que mayoritariamente disfrutan de un alto PIB per cápita: Luxemburgo (33,0), Irlanda (36,3), Barbados (36,3), Dinamarca (42,8), Suiza (43,0), Catar (43,7), Estonia (44,5), Bélgica (45,0) y Países Bajos (46,0).

Hay que destacar que las diferencias entre países son particularmente grandes en el ODS12, cifrándose una distancia de 66,1 puntos entre el país mejor valorado (Burundi) y el peor situado (Luxemburgo). Dicha brecha es muy superior a la que existe si utilizamos el índice general de los 17 ODS, que se cuantifica en 47,5 puntos.

Si nos centramos en cuatro países que destacan por su peso económico y/o demográfico, observamos que la India ocupa la posición 83 en el ranking mundial del cumplimiento del ODS12, seguido por Federación Rusa (103), China (110) y, a mayor distancia, Estados Unidos (136).

Para más información:

SDSN: Sustainable Development Report 2026.

La primavera: una cita con Antón Chéjov

La Naturaleza es capaz de atrapar los sentidos del ser humano para conducirlo a un estado único de bienestar. Solo debemos corresponderla con la mente y el alma abiertas para valorar adecuadamente sus riquezas. Los genuinos valores de la Naturaleza son intangibles y diversos, con sus cuatro estaciones que demandan su particular atención.

Traemos hasta aquí un pasaje del cuento “En la primavera” del literato ruso Antón Chéjov (1860-1904). La maestría de este célebre escritor nos invita, con este relato, a sentir con plenitud las bondades de una estación que encarna el despertar de la vida.

“Aún no se ha derretido la nieve en la tierra y ya la primavera pide entrada en el alma. Si alguna vez ha estado usted convaleciente de una grave enfermedad, seguramente conoce ese estado de beatitud que nos hace sonreír prendidos en vagos presentimientos. Un estado semejante experimenta ahora, sin duda, la Naturaleza. La tierra está fría, los pies chapotean sobre la mezcla de nieve y barro, y, sin embargo… ¡qué alegre, dulce y acogedor es todo en torno nuestro!… ¡Tan límpida y transparente es la atmósfera, que cuando se asciende al palomar o al campanario cree uno abarcar de punta a cabo el universo entero!… El sol brilla esplendoroso y sus rayos rientes se bañan jugando en los charcos junto a los gorriones. El río, ennegrecido e inflado, se ha despertado ya, y si no hoy, mañana seguramente empezará a alborotar; los árboles, aunque todavía desnudos, viven y respiran…

En época semejante es sumamente grato empujar con una pala o con una escoba el agua sucia hacia la cuneta, dejar correr por ella pequeños barquitos o romper el terco hielo con los tacones. También es grato hacer volar a los palomos hasta lo más alto del cielo, o trepar a los árboles y colocar en ellos casitas para los pájaros. ¡Sí!… ¡Es todo tan grato en esta feliz estación del año!… ¡Particularmente si es usted joven y amante de la Naturaleza!”

Para leer más:

Anton Chejov: Cuentos completos. Aguilar, Madrid, 1965.

Evaluando el objetivo energético (ODS7) en 2026

Islandia

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, puesta en marcha por Naciones Unidas en 2015, establece compromisos concretos para un conjunto de 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que abarcan la triple dimensión del desarrollo: social, económica y medioambiental. Uno de esos objetivos es el ODS7 (Energía asequible y no contaminante), que queda definido en los siguientes términos:

«Garantizar el acceso a una energía asequible, fiable, sostenible y moderna para todos«

Este objetivo compromete a los países del planeta a adoptar medidas para de aquí a 2030:

  • Garantizar el acceso universal a servicios energéticos asequibles, fiables y modernos.
  • Aumentar considerablemente la proporción de energía renovable en el conjunto de fuentes energéticas.
  • Duplicar la tasa mundial de mejora de la eficiencia energética.
  • Aumentar la cooperación internacional para facilitar el acceso a la investigación y la tecnología relativas a la energía limpia, incluidas las fuentes renovables, la eficiencia energética y las tecnologías avanzadas y menos contaminantes de combustibles fósiles, y promover la inversión en infraestructura energética y tecnologías limpias.
  • Ampliar la infraestructura y mejorar la tecnología para prestar servicios energéticos modernos y sostenibles para todos en los países en desarrollo.

Para conocer los progresos que van alcanzando los países respecto a los 17 ODS, la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible (SDSN) ha venido elaborando periódicamente Informes de evaluación desde 2016. Su metodología utiliza índices sintéticos, cuyos valores pueden oscilar entre 0, cuando el país se encuentra en la peor situación, y 100, cuando, por el contrario, el país se encuentra en la mejor posición respecto al cumplimiento de los ODS.

La edición del Informe de Desarrollo Sostenible 2026 de SDSN nos revela de forma aproximada cuál es la situación más actual del cumplimiento del objetivo de Energía asequible y no contaminante, país por país, y en qué grado se va alcanzando ante el horizonte temporal fijado para 2030.

En el caso del ODS7 se ha construido un índice sintético a partir de los cuatro indicadores siguientes, que están disponibles para un total de 169 países:

  • Porcentaje de población que tiene acceso a electricidad.
  • Porcentaje de población que utiliza para cocinar combustibles y tecnologías limpios.
  • Emisiones de CO2 de la quema de combustibles fósiles para electricidad y calefacción por producción total de electricidad (MtCO2/TWh).
  • Participación de las energías renovables en consumo total de energía final (%).

En términos generales, según los datos del Informe de 2026, el índice del ODS7 del mundo toma un valor de 64,2, cifra que sigue situándose por debajo de la puntuación media (69,0) correspondiente a los 17 ODS en dicho año.

De acuerdo con el Panel de control de los ODS, el objetivo energético de la Agenda 2030 presenta en la actualidad retos significativos (color naranja), registrando una moderada tasa de crecimiento que es aún insuficiente para lograr su total cumplimiento en 2030.

En un análisis por países los resultados obtenidos para el ODS7 (Energía asequible y no contaminante) muestran que de los 169 países para los que se dispone de datos, los mejor situados en el cumplimiento de dicho objetivo son Islandia (99,2), Suecia (99,1) y Noruega (99,0%). Les siguen, a continuación, Finlandia (95,8), Uruguay (95,8), Letonia (91,7), Brasil (91,5), Albania (88,8), Dinamarca (88,8) y Austria (88,0). Estos países, a excepción de Letonia, se encuentran en la senda de cumplir completamente con este objetivo energético de la Agenda 2030 sin necesidad hasta el momento de afrontar mayores retos.

Por el contrario, la situación relativa más desfavorable respecto al cumplimiento del objetivo energético la presenta un amplio grupo de países pertenecientes al continente africano que cuentan con bajos niveles de renta per cápita, como son Chad (2,8), Sudán del Sur (12,3), Níger (14,9), República Centroafricana (16,6), Guinea-Bisáu (17,1), Benín (17,3), Burundi (17,9) y Sierra Leona (18,0).  Para todos ellos siguen existiendo grandes desafíos para alcanzar las metas energéticas del ODS7 de aquí a 2030.

Si nos centramos en cuatro países que destacan por su peso económico y/o demográfico, observamos que Estados Unidos ocupa la posición 52 en el ranking mundial del cumplimiento del ODS7, seguido por China (68), la India (79) y Federación Rusa (87).

Finalmente, hay que remarcar que en el ODS7 persisten las grandes diferencias entre países, llegando a ser extremas entre el país mejor situado (Islandia, con 99,2) y el peor (Chad, con 2,8). Dicha brecha es muy superior a la que existe con el índice general de los 17 ODS, que se cuantifica en 47,5 puntos.

Para más información:

SDSN: Sustainable Development Report 2026.

España y el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (2026)

Fuente: SDSN: Sustainable Development Report 2026.

En 2015 Naciones Unidas puso en marcha la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, una estrategia de alcance mundial, cuyo compromiso se concreta en la consecución de diecisiete objetivos (17 ODS), que cubren las tres dimensiones principales del desarrollo sostenible: económica, social y medioambiental.

Para conocer su grado de cumplimiento, gracias a los informes periódicos que viene elaborando desde 2016 Sustainable Development Solutions Network (SDSN), se cuenta con el índice ODS, un indicador sintético que permite evaluar los progresos en la consecución de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que van alcanzando los países del planeta.

En su edición de 2026 el Informe Sustainable Development Report 2026de SDSN nos revela que, de un total de 169 países del mundo para los que se ha contado con datos suficientes, España toma la posición 16 en términos de cumplimiento global de los Objetivos de Desarrollo Sostenible establecidos en la Agenda 2030. El valor promedio del índice ODS de España se cifra en 81,2 sobre un máximo de 100 (situación de cumplimiento óptima). Respecto al año anterior España pierde dos posiciones en el ranking mundial y su índice aumenta levemente (dos décimas).

A partir de un análisis pormenorizado del valor del índice ODS global que toma España en 2026, se detecta que el grado de cumplimiento de los 17 Objetivos presenta una evolución muy dispar.

En primer lugar, España destaca por situarse entre los 25 países del planeta con mayor puntuación en cinco de los 17 ODS. Los mejores resultados relativos, en un contexto mundial, los alcanza España en los siguientes ODS:

  • Igualdad de género (ODS5), objetivo para el que se encuentra en el puesto número 8 (valor 87,7).
  • Ciudades y comunidades sostenibles (ODS11), para el que España se sitúa en la posición número 11, con un valor de 98,2 sobre 100.
  • Salud y bienestar (ODS3), para el que toma la posición 15 (valor 93,9).
  • Educación de calidad (ODS4), para el que España se sitúa en el puesto 24 (valor 97,1).
  • Fin de la pobreza (ODS1), en la posición 25 (valor 99,6).

Por el contrario, los Objetivos para los que España toma los peores resultados relativos son los siguientes:

  • Producción y consumo responsables (ODS12) que, con un valor de 64,1 sobre 100, hace que España se sitúe en la posición 134 a nivel mundial respecto a este ODS.
  • Acción por el clima (ODS13), objetivo que, presentando un valor de 83,7, coloca a España en la posición 111.
  • Vida submarina (ODS14), objetivo para el que, con un valor de 58,2, toma la posición 97.
  • Vida de ecosistemas terrestres (ODS15) para el que, con un valor de 64,6, ocupa la posición 89.
  • Alianzas para lograr los objetivos (ODS17), con un valor de 68,3, que sitúa a España en la posición 77 a nivel mundial.

De forma complementaria al índice ODS el Informe de 2026 aporta también un análisis de panel, que valora el mayor o menor grado de cumplimiento de cada Objetivo, así como su tendencia con vistas al horizonte de 2030, mediante una asignación de colores (verde, amarillo, naranja y rojo).

De la evaluación del panel de los ODS de España correspondiente a la edición de 2026 destacamos las siguientes conclusiones principales:

  • España ha alcanzado el cumplimiento de uno de los 17 ODS: el ODS5 Igualdad de género (en color verde).
  • Para seis Objetivos (en color amarillo), España afronta unos retos que, en general, se encuentran en la senda de lograr los valores deseados para 2030. Son los relativos a los siguientes Objetivos: Fin de la pobreza (ODS1), Salud y bienestar (ODS3), Agua limpia y saneamiento (ODS6), Energía asequible y no contaminante (ODS7), Industria, innovación e infraestructura (ODS9) y Reducción de las desigualdades (ODS10).
  • Para los siguientes seis Objetivos (en color naranja), España afronta retos significativos para llegar a cumplir con la Agenda 2030: Educación de calidad (ODS4); Trabajo decente y crecimiento económico (ODS8); Ciudades y comunidades sostenibles (ODS11); Vida submarina (ODS14); Paz, justicia e instituciones sólidas (ODS16) y Alianzas para lograr los objetivos (ODS17).
  • Finalmente, cuatro ODS se encuentran en rojo, uno menos que en 2025, lo que significa que España soporta aún grandes retos para cumplir con la Agenda 2030. Son los siguientes: Hambre cero -incluyendo seguridad alimentaria, mejorar la nutrición y agricultura sostenible- (ODS2), Producción y consumo responsables (ODS12), Acción por el clima (ODS13) y Vida de ecosistemas terrestres (ODS15).

Fuente: SDSN: Sustainable Development Report 2026.

Asimismo, en un análisis de tendencia, la ficha de los ODS de España pone de manifiesto, en primer lugar, que este país está registrando, según los últimos datos disponibles, una tendencia favorable en el cumplimiento de sólo dos de los 17 Objetivos de la Agenda 2030: Igualdad de género (ODS5) y Trabajo decente y crecimiento económico (ODS8). Adicionalmente, España presenta una tendencia de moderado avance en siete de los 17 ODS.

Finalmente, el panel destaca que España no está retrocediendo en ningún objetivo. Sin embargo, la mayoría de los ODS (un total de ocho en 2026) presenta una tendencia de estancamiento, lo que compromete lograr su cumplimiento de aquí a 2030.

Para más información:

SDSN: Sustainable Development Report 2026.

Felicidad, poder y riqueza: una cita con Francesco Petrarca

No es una concepción moderna, si bien se encuentra muy arraigada en nuestra sociedad actual, la que equipara la felicidad con la posesión de riqueza y poder.

En el siglo XIV, Francesco Petrarca (1304-1374), poeta y precursor del pensamiento humanista, escribió De remediis utriusque fortune. Con esta obra Petrarca propone diferentes remedios para aliviar los efectos de la mala fortuna, y también otros que nos ayuden a desengañarnos y a frenar la soberbia del alma cuando la suerte es favorable.

Entre sus recomendaciones contra la buena suerte, el filósofo y poeta nos advierte de la engañosa felicidad que puede suponer basarla en la persecución de acumular riquezas y concentrar todo el poder.

“¿Crees quizá que puede hacerte feliz el ser pontífice o emperador, tener todo el poder o las riquezas? Te engañas. Estas cosas no dan la felicidad ni la desdicha, sino que atrapan y ponen a prueba a los hombres, y si para algo valieran, antes los harían desventurados que felices, pues están llenas de peligros en los que se hunde la raíz de todas la miseras”.

Para leer más:

Francesco Petrarca: Remedios para la vida. Acantilado, Barcelona, 2023.