Las emisiones de gases de efecto invernadero en la UE (1990-2023)

El calentamiento global del planeta es uno de los mayores retos a los que se enfrenta la humanidad, como así lo contempla la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en concreto en su ODS 13, puesta en marcha por Naciones Unidas en 2015.

Para encarar el desafío de la crisis climática se vuelve imperioso orientar hacia la sostenibilidad los sistemas económicos actuales basados en modos de producción y consumo que son el origen de cuantiosas emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

En el marco de la Unión Europea, uno de los principales emisores de GEI del planeta, se han establecido compromisos de reducción de las emisiones de estos gases que requieren una evaluación continuada.

De acuerdo con la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), en el año 2023 las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que produjo el conjunto de los 27 países de la UE se han cuantificado en 2.907 millones de toneladas (Mt) de CO2 equivalentes, incluyendo las emisiones netas del sector de “uso del suelo, cambio de uso del suelo y silvicultura” (LULUCF, en sus siglas en inglés) y la aviación internacional. Respecto al año anterior las emisiones, por tanto, experimentaron un descenso del 8,9%, continuando con la tendencia descendente mostrada en los últimos años, a excepción del repunte registrado en 2021 una vez sobrellevados los peores efectos de la contracción de la actividad que supuso la irrupción de la pandemia del COVID-19 en 2020.

En un análisis temporal más amplio, desde el año 1990, cuando los GEI generadores del cambio climático emitidos a la atmósfera por las actividades humanas ascendieron 4.635 Mt, se ha producido una reducción total de las emisiones del 37,3% en la UE. En términos absolutos, en 2023 se emitieron 1.728 Mt de CO2 equivalentes menos que en el año 1990.

En términos acumulados, durante el periodo 1990-2023 los países de la Unión Europea han enviado a la atmósfera un total de 132.398 millones de toneladas de CO2 equivalentes.

Como señala el informe de 2025 de la Agencia Europea del Medio Ambiente, (AEMA) las principales causas que explican que se hayan reducido las emisiones de GEI entre 1990 y 2023 en la UE son diversas: el aumento de la participación del uso de las energías renovables, el menor uso de los combustibles fósiles, mejoras en la eficiencia energética tanto en las empresas como en los hogares, cambios económicos estructurales y la recesión económica como la provocada por la pandemia.

En un análisis por sectores, según AEMA, las principales fuentes de emisiones de GEI son la energía (combustión y emisiones fugitivas), responsable del 81% del total de emisiones netas en 2023; la agricultura, con el 13 % del total, y la industria, con el 9%. Por su parte, el sector LULUCF representó el -7% de las emisiones netas de la UE en 2023.

Durante el periodo 1990-2023 la reducción de emisiones de GEI ha sido casi generalizada, con las significativas excepciones del transporte y la refrigeración y el aire acondicionado, donde las emisiones se incrementaron, y de la superficie forestal, donde las absorciones netas decrecieron, debido principalmente al envejecimiento de los bosques, el incremento de la tala y los efectos negativos del cambio climático.

Los mayores descensos de las emisiones se han observado en la industria manufacturera, la construcción, la producción de electricidad y calor, la producción de hierro y acero y la combustión residencial. Varios factores explican la disminución de las emisiones de GEI en el sector industrial: mejora de la eficiencia, menor intensidad de carbono, terciarización de la economía y una menor participación de las industrias con mayor consumo de energía, entre otros. Asimismo, la reducción de las emisiones procedentes de la producción de electricidad y calor se ha sustentado, principalmente, en la mejora de la eficiencia energética, en la transición hacia combustibles con menor intensidad de carbono y en el incremento sustancial del uso de fuentes de energía renovables. Por su parte, las importantes reducciones de emisiones en el sector residencial registradas durante el periodo 1990-2023 han sido impulsadas, entre otros factores, por las ganancias de eficiencia energética derivadas de mejores estándares de aislamiento en los edificios y por una combinación de combustibles con menor intensidad de carbono.

Por tipos, los gases de efecto invernadero emitidos a la atmósfera son en su mayoría gases de dióxido de carbono (CO2), que representan el 78,0% del total de GEI de la UE en 2023. Las emisiones de estos gases CO2 (incluyendo LULUCF y aviación internacional) han disminuido entre 1990 y 2023 un 37,3%. También se han reducido durante el periodo las emisiones de otros GEI como metano (CH4), óxido nitroso (N2O), perfluorocarbonos (PFCs) y hexafluoruro de azufre (SF6). Por el contrario, se han incrementado de forma significativa las emisiones de los hidrofluorocarbonos (HFCs), gases que se emplean, entre otros usos, en refrigeración y aire acondicionado.

En un análisis por países, en el año 2023 dos tercios (el 66,9%) del total de emisiones de GEI de la UE-27 procedían de cinco países: Alemania (25,5%), Francia (11,7%), Italia (11,4%), Polonia (10,9%) y España (7,5%).

Durante el periodo 1990-2023 la mayoría de los países de la Unión han reducido sus emisiones de GEI, contabilizándose las disminuciones absolutas más importantes en Alemania (-547.752 Mt), Italia (-187.995), Francia (-185.193) y Rumanía (-172.960).

En términos porcentuales, entre 1990 y 2023 las mayores reducciones se han registrado en Rumanía (-75,1%), Lituania (-70,7%), Estonia (-63,2%), Eslovaquia (-56,1%) y Bulgaria (-55,0%).

Por el contrario, son cinco países de la Unión Europea los que han aumentado sus emisiones de GEI durante el periodo 1990-2023: Chipre (50,9%), Austria (15,7%), Suecia (11,0%), Letonia (7,9%) y Finlandia (7,5%).

De cara al futuro, la palpable realidad del calentamiento global sigue demandando a los países acelerar la senda de reducción de sus emisiones de GEI. En la actualidad los compromisos asumidos por la UE  apuntan que las emisiones han de disminuir al menos un 55% en 2030 respecto a 1990, con las vistas puestas en lograr una economía con neutralidad climática en el año 2050.

Para más información:

EEA: Annual European Union greenhouse gas inventory 1990–2023 and inventory report 2025

Eurostat

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Autor: ECOPALABRAS

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