Las nucleares y el futuro de la humanidad, en palabras de Albert Einstein

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En 1952 el célebre físico alemán Albert Einstein (1879-1955) lanzó un mensaje recordando a la humanidad la apremiante necesidad de asegurar el futuro de nuestra especie ante un posible mal uso del descubrimiento de las reacciones nucleares. Estas fueron sus palabras:

«El descubrimiento de las reacciones nucleares en cadena no tiene por qué provocar la destrucción de la especie humana, al igual que no la provocó el descubrimiento de las cerillas. Pero hemos de hacer todo lo posible para impedir que se abuse de este descubrimiento. En el estadio actual del desarrollo tecnológico, sólo puede protegernos una organización supranacional que disponga de un poder ejecutivo lo bastante fuerte. Una vez de acuerdo en esto, hemos de hallar la energía necesaria para los sacrificios inevitables que exigirá esta tarea de asegurar el futuro de la especie. Si no se alcanza este objetivo a tiempo, todos seremos culpables. Se corre el peligro de que nadie haga nada en espera de que los demás actúen».

Para leer más:

Mensaje a la «Canadian Education Week», 2-8 de marzo de 1952.  Publicado en Einstein, A.: Mis ideas y opiniones. Antoni Bosch, Barcelona, 2011.

La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 1992: su objetivo último

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En el año 1992 se celebró, en Río de Janeiro, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo. Esta Conferencia marcó un punto de inflexión, al menos desde un enfoque desiderativo, en el camino hacia el desarrollo sostenible.

En Río 1992 los representantes de los países del mundo allí reunidos constataron una especial preocupación por dos impactos serios que las actividades humanas han producido a lo largo del tiempo: el aumento sustancial de las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera, lo que da como resultado el calentamiento de la Tierra, y la considerable reducción de la diversidad biológica.

Por ello la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático se fijó como objetivo último el siguiente:

«la estabilización de las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera a un nivel que impida interferencias antropógenas peligrosas en el sistema climático. Este nivel debería lograrse en un plazo suficiente para permitir que los ecosistemas se adapten naturalmente al cambio climático, asegurar que la producción de alimentos no se vea amenazada y permitir que el desarrollo económico prosiga de manera sostenible».

Se afirma, por tanto, en este documento clave del que se cumplen 30 años, que las actividades humanas han ido aumentando sustancialmente las concentraciones de gases de efecto invernadero, lo que provocará un calentamiento adicional de la superficie y la atmósfera de la Tierra que puede afectar adversamente los ecosistemas naturales y a la humanidad.

Junto a su objetivo último, la Convención Marco sobre el Cambio Climático de 1992 estableció varios principios básicos. Entre ellos se otorgan tres obligaciones fundamentales que deberían cumplir los Estados:

  • Proteger el sistema climático en beneficio de las generaciones presentes y futuras.
  • Tomar medidas de precaución para prever, prevenir o reducir al mínimo las causas del cambio climático y mitigar sus efectos adversos.
  • Promover el desarrollo sostenible.

Para más información:

Naciones Unidas: Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (1992).

Una cita con César Manrique y el porvenir humano

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Artista total, naturalista con conciencia crítica, activista comprometido con el porvenir humano, defensor de un progreso en armonía, amante de la vida… César Manrique (1919-1992) fue esto y mucho más.

En los años ochenta del siglo XX, Manrique expresó sus sentidas preocupaciones sobre el devenir de un mundo que transcurría a gran velocidad por las autopistas de los valores sin salida. Más de treinta años después, ya en el siglo XXI, los mismos problemas de entonces continúan rodando sin frenos.

“Creo que, si en este ocaso del siglo XX, el hombre no es capaz de poner en orden las enormes injusticias, si no es capaz de frenar la ambición desmedida de poder y riqueza, pienso que nuestra existencia se reducirá a una autodestrucción paulatina e inexorable”.

Para leer más:

César Manrique: Escrito en el fuego. Edirca, Las Palmas de Gran Canaria, 1988.

Nace ECOPALABRAS

Hoy, 3 de octubre de 2016, celebramos el Día Mundial del Hábitat y el nacimiento de ECOPALABRAS.

Comenzamos la andadura de este proyecto que pretende ser un espacio de información y análisis sobre todas aquellas cuestiones relacionadas con el desarrollo sostenible, el medio ambiente y la energía.

ECOPALABRAS tiene entre sus cometidos divulgar información, reunir pensamientos y obras de autores relevantes, realizar análisis rigurosos y dar a conocer proyectos y buenas prácticas que inspiren a la sociedad en la senda del desarrollo sostenible -la respuesta que demanda cada vez más el mundo actual.

Te invito, estimado lector, a conocer un poco más los contenidos que se abordarán leyendo Acerca de… y a seguirlos si consideras que ECOPALABRAS es de tu interés.

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