El bienestar sostenible de los países según el Índice del Planeta Feliz (2026)

Costa Rica.

En la agenda de la mayoría de los gobiernos persiste el paradigma del crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) como objetivo último para procurar el progreso de la sociedad.

Sin embargo, también existen otros enfoques que van más allá del crecimiento, en tanto que tratan de dar respuesta a las carencias de las que adolece el PIB del pensamiento económico hegemónico que no garantiza una vida mejor para todos, no refleja las desigualdades materiales, no valora elementos importantes del bienestar de las personas (relaciones sociales, salud, tiempo de ocio, etc.), al mismo tiempo que ignora los límites físicos del planeta Tierra.

El Índice del Planeta Feliz (IPF) se presenta, así, como un indicador más completo que persigue apoyar un cambio de paradigma en la forma de entender el “progreso”. Su propósito es evaluar el nivel de bienestar sostenible global de los países del mundo. En otras palabras, con el IPF los países han de ser capaces de responder mejor a la pregunta de si es posible vivir una buena vida sin necesidad de deteriorar el planeta.

De acuerdo con la metodología de última edición del Índice del Planeta Feliz de 2026, publicada por Hot or Cool Institute, (IPF) se construye a partir de la combinación de tres componentes básicos que permiten conocer en qué medida los ciudadanos de los países del mundo están llevando una vida feliz, larga y sostenible. Son los siguientes:

Bienestar subjetivo. El grado de satisfacción que declaran sentir los ciudadanos con su vida. Toma un valor entre 0 y 10 de acuerdo con la Encuesta Mundial Gallup.

Esperanza de vida. El número de años que en promedio se espera que vivan las personas de cada país. Su fuente es el Portal de Datos de la División de Población de la ONU.

Huella ecológica. La variable empleada es la huella ecológica nacional per cápita, que trata de medir el impacto medio que cada ciudadano produce sobre el medio ambiente. Se expresa en hectáreas globales por persona. Su fuente estadística principal es Ecological Footprint Initiative de la Universidad de York.

Por consiguiente, tenderán a tener los IPF más altos aquellos países en los que sus ciudadanos declaran tener un elevado grado de bienestar, en los que la esperanza de vida es mayor y en donde la huella ecológica por habitante es inferior.

Los resultados publicados en el informe de julio 2026, con datos relativos hasta el año 2025, evalúan la situación de un total de 134 países del mundo. Y se viene a concluir, como en ediciones anteriores, que ningún país ha alcanzado el bienestar sostenible, esto es, una alta esperanza de vida y un alto bienestar subjetivo dentro de los límites ambientales del planeta, detectándose una significativa diferencia entre el país con el IPF más alto (68,3) y el de IPF más bajo (34,2). Ello no impide destacar que sigue siendo posible disfrutar de un alto bienestar humano junto con una huella ecológica que tienda a moderarse, como lo demuestra el valor del IPH de algunos países del mundo.

En un análisis por países, un año más, en la primera posición se sitúa Costa Rica. Con un valor del IPF de 68,3, que aumenta respecto a los resultados obtenidos en ediciones anteriores, este país centroamericano consolida su destacado puesto que ya mostraba hace diez años, a pesar de ostentar un PIB per cápita inferior a la media. Ello viene explicado por el hecho de que Costa Rica presenta unos buenos resultados, especialmente, en la variable grado de satisfacción con la vida (el tercero más alto a nivel mundial), y también en esperanza de vida (superando claramente la media mundial) y en huella ecológica (inferior al promedio del planeta).

Tras Costa Rica se encuentran, a distancia, los siguientes países con mayor Índice del Planeta Feliz: Guatemala, Tayikistán, España, Colombia, Suiza, Ecuador, Nicaragua, México, Brasil y Filipinas.  

En el otro extremo, Mongolia es el país con menor valor del IPF (34,2) de los 134 países del planeta evaluados en 2026. En este caso, se trata de un país de bajo nivel de PIB per capita que, a pesar de presentar un nivel de bienestar subjetivo superior a la media mundial, ostenta una esperanza de vida ligeramente inferior al promedio y una huella ecológica que se distancia del valor medio mundial. En una comparativa con el precedente informe del IPF (edición de 2021), Mongolia reemplaza a Catar en dicha posición, país este último de alto PIB per cápita que no ha entrado en la evaluación de la presente edición de 2026.

Tras Mongolia, les siguen, a continuación, los siguientes países con los menores valores del índice IPF: Zimbabue, Sierra Leona, Chad, Botsuana, Luxemburgo, Guinea, Singapur, Lesoto, Esuatini y Liberia.

Es de destacar, asimismo, que países llamados desarrollados, con altos niveles de PIB per cápita, como Luxemburgo (puesto 129 en el IPF), Singapur (127), Estados Unidos (105) o Emiratos Árabes (111) se encuentren muy alejados de las primeras posiciones del Índice del Planeta Feliz. Los cuatro son ejemplos de naciones que presentan valores muy desfavorables del componente de huella ecológica, llegando incluso a más que triplicar el valor promedio a nivel mundial.

Para más información:

happyplanetindex.org

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Autor: ECOPALABRAS

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