
Naturaleza y poesía, poesía y naturaleza, se pueden fusionar en una única voz que despierte en las personas la fuerza necesaria para amar la vida y la paz en el planeta.
El poeta cubano José Martí (1853-1895), precursor del modernismo literario hispanoamericano, escribió en 1891 su obra Versos sencillos. En ella incluye un poema que nos invita a conocer su poesía como el que se adentra en la naturaleza -que acoge montes, ciervos, flores, manantiales- para hacernos llegar sus firmes sentimientos, llanos y sinceros.
Si ves un monte de espumas Es mi verso lo que ves: Mi verso es un monte, y es Un abanico de plumas. Mi verso es como un puñal Que por el puño echa flor: Mi verso es un surtidor Que da un agua de coral. Mi verso es de un verde claro Y de un carmín encendido: Mi verso es un ciervo herido Que busca en el monte amparo. Mi verso al valiente agrada: Mi verso, breve y sincero, Es del vigor del acero Con que se funde la espada.
Para leer más:
José Martí: Poesía completa. Alianza editorial, Madrid, 2013.
