El transporte y las energías renovables en la Unión Europea

_Z0B9749

La Unión Europea a través de la Comunicación de la Comisión, de 10 de enero de 2007, “Programa de trabajo de la energía renovable – Las energías renovables en el siglo XXI: Construcción de un futuro más sostenible” estableció como objetivo para el sector del transporte que en 2020 el 10% de la energía consumida proceda de fuentes de energía renovables (biocarburantes, hidrógeno, biometano…). Dicho compromiso del 10% es extensible a todos los países de la UE-28 por igual.

Más de diez años después de aprobarse la Comunicación de la Comisión estamos en condiciones de analizar los posibles avances y el grado de cumplimiento del objetivo asumido.

De acuerdo con los datos disponibles elaborados por Eurostat, en la UE-28 el porcentaje de energía consumida en el transporte procedente de fuentes renovables ascendía en 2007 al 3,1%. Tres años antes, en 2004, era apenas del 1,4%.

Si analizamos el periodo 2004-2017, dicha participación de la cuota de energía renovable en el transporte ha tomado una senda ascendente año a año, con la excepción de 2011 cuando se redujo, hasta alcanzar en 2017 el 7,6%, esto es, más del doble que en 2007 (3,1%). No obstante, con el horizonte puesto en 2020 aún queda un importante camino por recorrer para cumplir con el objetivo del 10% marcado.

G. final_UE28_2004-2017

Si realizamos un análisis por países, se observan diferentes avances, según los últimos datos disponibles de Eurostat.

En 2017 Suecia, con el 38,6%, fue, con diferencia, el país de la UE-28 con el mayor porcentaje de participación de energía de fuentes renovables en el transporte sobre el consumo final bruto de energía. Le siguen, a distancia, Finlandia (18,8%), Austria (9,7%), Francia (9,1%) y Portugal (7,9%). Todos estos países muestran porcentajes superiores a la media de la UE-28 (7,6%), si bien sólo dos, Suecia y Finlandia, han alcanzado ya el objetivo del 10% programado para el año 2020, y otros dos, Austria y Francia, están cerca de alcanzarlo.

G. final_Países UE28_2017

En el otro extremo, los menores porcentajes de implantación de las energías renovables en el transporte correspondieron a Estonia (0,4%), Croacia (1,2%), Letonia (2,5%), Chipre (2,6%) y Eslovenia (2,7%).

La mayoría de los países, un total de 17, presentan porcentajes de entre el 5% y el 8%.

Entre 2004 y 2017 la participación de la energía de fuentes renovables en el transporte se incrementó en todos los países. Los mayores avances se han dado en Suecia (32,3 puntos porcentuales más), Finlandia (17,8 p.p.) y Francia (7,7 p.p).

Para más información:

Eurostat

Anuncios

El consumo de energía en la Unión Europea (1990-2017)

 

IMG_1546

La eficiencia energética constituye uno de los principales compromisos asumidos por la Unión Europea (UE-28) en su hoja de ruta medioambiental y de lucha contra el cambio climático. En concreto, como establecen las actuales Directivas comunitarias de eficiencia energética, la UE-28 ha asumido objetivos cuantificados de reducción de consumo de energía del 20% en 2020 y del 32,5% en 2030 respecto a sus proyecciones de base.

Pero ¿se están produciendo avances en el cumplimiento de dichos objetivos energéticos?

En materia de consumo de energía primaria, esto es, la demanda total de energía de un país, excluyendo todo consumo sin fines energéticos, los objetivos para 2020 son de no más de 1.483 millones de toneladas equivalentes de petróleo (Mtep)  y de no más de 1.273 Mtep para 2030 en el conjunto de la UE-28.

Los últimos datos publicados por Eurostat apuntan que el consumo total de energía primaria fue de 1.561 Mtep en 2017. Ello supone, por tanto, que dicho consumo de la UE  se encuentra distanciado un 5,3% del objetivo de eficiencia energética de 2020 y un 22,6% del objetivo de 2030.

Como se observa en el siguiente gráfico referido al periodo 1990-2017, el consumo de energía primaria, que se cifró en 1.568 Mtep en 1990, ha seguido en general una senda de crecimiento continuado hasta alcanzar su máximo en el año 2006, con 1.729 Mtep. A partir de entonces, con la irrupción de la crisis económica, el consumo energético inflexióno a la baja, para registrar su mínimo en el año 2014, con 1.511 Mtep, esto es, un 1,9% por encima del objetivo para 2020. Sin embargo, en los tres últimos años, la UE ha mostrado retrocesos en el cumplimiento de sus objetivos energéticos, en tanto que el consumo de energía primaria ha mostrado en promedio tasas de crecimientos anuales del 1,1%. De esta forma, el consumo de energía primaria ascendió a 1.561 Mtep, prácticamente la misma cifra que en 1990.

G_UE_Consumo Energía primaria

Los datos revelan, por tanto, que con la reciente reactivación de la economía europea el consumo de energía ha vuelto a incrementarse, poniéndose en entredicho el deseable desacoplamiento entre consumo energético y crecimiento económico.

En un análisis por países, para el conjunto del periodo 1990-2017, en 16 de los 28 Estados el consumo de energía primaria se ha incrementado. Los mayores aumentos porcentuales se han registrado en Chipre (58,5%), España (52,2%), Portugal (50,7%), Irlanda (49,5%) y Austria (37,3%).

G_UE_Países_Consumo Energía primaria

Por el contrario, en 12 Estados se ha reducido (o mantenido, en el caso de Portugal) el consumo de energía primaria durante el periodo 1990-2017. Los mayores descensos relativos los anotaron Lituania (-59,8%), Rumanía (-48,1%), Letonia (-43,2%), Estonia (-40,0%) y Bulgaria (-31,6%).

El otro gran objetivo de eficiencia energética está relacionado con el consumo de energía final, esto es, el consumo realizado por los usuarios finales -agricultura, industria, transporte, servicios, hogares-, excluyendo el consumo del propio sector energético. Los compromisos comunitarios de eficiencia establecen que el consumo de energía final en el conjunto de la UE-28 no debe superar los 1.086 Mtep en 2020 y los 956 Mtep en 2030.

Los últimos datos de 2017 apuntan que el consumo total de energía final ascendió a 1.122 Mtep, lo que indica que se desvía un 3,3% y un 17,4% de los objetivos para 2020 y 2030, respectivamente.

Como se observa en el siguiente gráfico, durante el periodo 1990-2017 la evolución del consumo de energía final, al igual que la energía primaria, ha estado muy condicionado por la evolución económica.  En el año 1990 se contabilizó un consumo energético total de 1.088 Mtep, al que siguieron años de descensos hasta alcanzarse un registro mínimo en 1994 de 1.064 Mtep. Con posterioridad se dibujó una senda alcista, con su máximo de 1.195 Mtep en 2006, que se se vio interrumpida con la gran crisis económica. Los siguientes años 2007-2014 de ciclo económico bajista son años de mejoras de la eficiencia energética. No obstante, ya en los últimos años 2014-2017 del periodo analizado, el consumo de energía final, al igual que la primaria,  inflexiona al alza, retrocediéndose, por tanto, en términos de eficiencia energética.

G_UE_Consumo Energía final

En un análisis por países, en 18 de los 28 Estados de la UE el consumo de energía final se ha incrementado durante el periodo 1990-2017. Los mayores aumentos porcentuales se han observado en Malta (82,4%), Chipre (68,2%), Irlanda (60,2%), España (47,0%) y Austria (46,9%).

G_UE_Países_Consumo Energía final

En el otro extremo, 10 Estados comunitarios han reducido su consumo de energía final, esto es, han aumentado su eficiencia energética, en el periodo 1990-2017. Los mayores descensos relativos se han registrado en Rumanía (-47,6%), Estonia (-47,4%), Lituania (-44,7%), Bulgaria (-38,9%) y Letonia (-37,4%).

 

Para más información:

Eurostat

Directiva 2012/27 UE de eficiencia energética

Directiva (UE) 2018/2002 de eficiencia energética revisada

El cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible en la Unión Europea (2018)

2. Bialowieza_29.08.2016

En 2015 las Naciones Unidas adoptaron la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, un ambicioso plan de acción para los próximos 15 años que, a través de 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y sus 169 metas conexas, persigue el desarrollo de todos los países del planeta en sus tres dimensiones económica, social y ambiental.

Los avances sobre la consecución de los 17 ODS deben estar sujetos a evaluaciones periódicas que permitan conocer cuán cerca o lejos nos encontramos de los compromisos asumidos e informen de la necesidad, en su caso, de aplicar medidas adicionales para garantizar el cumplimiento de los objetivos en el horizonte 2030.

A nivel internacional, la evaluación del cumplimiento de los ODS en todos los países del planeta se ha venido recogiendo en sucesivos informes de Índice y Paneles de los ODS elaborados por como los de sus ediciones de 2016  y 2018.

En el contexto europeo, la Oficina Estadística de la Unión Europea (Eurostat) publica también de forma periódica una evaluación de los progresos hacia los objetivos de desarrollo sostenible alcanzados por los actuales 28 países miembros de la UE. En su segunda edición, correspondiente al año 2018, el informe ‘Sustainable Development in the European Union – Monitoring report on progress towards the SDGs in an EU context -2018 edition de Eurostat emplea un total de 100 indicadores que cubren los 17 ODS. Asimismo, presenta las tendencias detectadas respecto a los ODS en la UE durante los últimos cinco años.

A continuación se exponen las principales conclusiones recogidas en el citado informe de seguimiento de los ODS realizado por Eurostat:

  • Durante los últimos cinco años los mayores progresos se han dado respecto a los objetivos de salud y bienestar (ODS 3), seguido de educación de calidad (ODS 4) y energía asequible y no contaminante (ODS 7).
  • También hubo avances en el seno de la UE en lo relativo a los objetivos de ciudades y comunidades sostenibles (ODS 11), producción y consumo responsables (ODS 12), igualdad de género (ODS 5), trabajo decente y crecimiento económico (ODS 8), Alianzas para lograr los objetivos (ODS 17), fin de la pobreza (ODS 1) y, en menor medida, vida de ecosistemas terrestres (ODS 15) y hambre cero (ODS 2).
  • Hay que anotar que el avance observado en el cumplimiento de un ODS dado no significa necesariamente que la UE esté en una situación satisfactoria respecto a dicho objetivo.
  • Por el contrario, la UE se distancia del cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible en el caso del ODS 10: la reducción de las desigualdades. Según Eurostat, han continuado aumentando las desigualdades de renta dentro de los Estados Miembros de la UE, hecho que no es específico de los últimos cinco años sino que es observable desde el año 2005.
  • Dada la escasez de datos para algunos indicadores no ha sido posible calcular tendencias para los últimos cinco años en el caso de los cuatro ODS restantes: agua limpia y saneamiento (ODS 6), acción por el clima (ODS 13), vida submarina (ODS 14) y paz, justicia e instituciones sólidas (ODS 16).
Gráfico_Avances UE_2018

Fuente: Eurostat: Sustainable development in the European Union. Overview of progress towards the SDGs in an EU context, 2018.

Para más información:

Eurostat

La evolución de la superficie de paneles solares instalados en la UE

_Z0B6810

Una de las fuentes de energía renovable que ha venido ganando peso en las economías más avanzadas es la solar. En la Unión Europea, la superficie instalada de paneles solares, aún con un gran potencial de desarrollo, ha aumentado durante los últimos años de forma continuada.

Según los datos proporcionados por Eurostat, la superficie total de paneles solares ascendió en 1990 a 3,87 millones de metros cuadrados, a 11,05 millones en 2000 y a 35,54 millones en 2010. Los datos más recientes de 2016 apuntan que en el conjunto de la UE-28 hay un total de 50,07 millones de metros cuadrados de paneles solares instalados.

GF_UE_evolución

Si realizamos un análisis por países, se concluye que en 2016 los Estados miembros que concentran la mayores proporciones de superficie de paneles solares de la UE son Alemania (con el 38,2 % del total), Austria (10,4 %), Grecia (8,9 %), Italia (7,8 %), España (7,6 %), Francia (4,4 %) y Polonia (4,0 %). Entre estos países destacan durante 2000-2016 el aumento de la importancia relativa registrado por Alemania (de 8,8 puntos porcentuales) y la pérdida observada en Grecia (de 17,7 puntos).

En el otro extremo, en países como Estonia, Letonia y Lituania la presencia de paneles solares es nula, siendo los únicos países de la UE en los que no ha aumentado la superficie de paneles solares desde 1990. A ellos les siguen con bajos porcentajes de participación Finlandia, Luxemburgo y Malta (los tres, con 0,1 % del total de la UE en 2016).

GF_Países

Para más información:

Eurostat

La producción de carbón en la Unión Europea (1990-2016)

_Z0B5434

La producción de energía en la Unión Europea proviene de distintas fuentes. Entre ellas, las que tienen un origen no renovable, como son el petróleo y el carbón, son de especial consideración, por su progresivo agotamiento y sus graves efectos sobre la salud y el calentamiento global de planeta.

Respecto al carbón los datos disponibles de Eurostat sobre la producción total de combustibles fósiles sólidos, que comprenden varios tipos de carbón -hulla, lignito, antracita- y sus productos derivados,  nos dan a conocer varios hechos relevantes.

En el año 2016 la producción total de carbón y derivados ascendió en la Unión Europea (UE-28) a 481,3 millones de toneladas.

Como puede observarse en el siguiente gráfico, desde 1990 la producción de estos bienes energéticos han seguido una tendencia descendente. En el conjunto del periodo 1990-2016 la producción de combustibles fósiles sólidos se ha reducido un 55,6%. Estos resultados están en concordancia con los compromisos asumidos por la política medioambiental europea de ir reduciendo las fuentes energéticas contaminantes y desencadenantes del calentamiento global en favor de una economía baja en carbono.

G._Producción carbón_UE_1990-2016

En un análisis por países, en el año 1990 todos los Estados miembros de la Unión Europea, excepto cuatro (Dinamarca, Chipre, Luxemburgo y Países Bajos) producían combustibles fósiles sólidos. En 2016 el número de países que no producen carbón se amplió hasta diez.

Los mayores productores de carbón son Alemania, con el 36,5% del total de la UE-28 en 2016, y Polonia (27,1%), seguidos por República Checa (9,4%), Grecia (6,8%), Bulgaria (6,5%), Rumanía (4,8%), Estonia (3,3%) y Hungría (1,9%).

Gráfico_Carbón_Países UE

Entre estos quince países principales las mayores reducciones relativas registradas durante el periodo 1990-2016 por la producción de carbón y sus derivados se observaron en Reino Unido (-95,4%), España (-94,9%), Eslovaquia (-61,2%), Alemania (-59,6%) y Finlandia (-57,6%), que superaron la reducción media de la UE-28 (-55,6%). En el caso de Polonia, el segundo mayor productor de carbón, su producción se ha reducido un 39,3% durante el periodo 1990-2016, por lo que ha visto aumentar su participación en el cómputo total de producción de carbón europeo desde el 19,9% al 27,1%.

Para más información:

Eurostat

La producción de energía nuclear en los países de la Unión Europea

_MG_1592

La producción de energía nuclear en la Unión Europea (UE-28) ascendió  en el año 2016 a 216,7 millones de toneladas equivalentes de petróleo (tep). Su destino principal es la generación de electricidad.

Desde una perspectiva temporal, según los datos publicados por Eurostat, entre 1990 y 2016 la producción de energía nuclear se ha incrementado un 5,6%.

El año 2004 fue el año en el que se alcanzó la máxima producción: 260,3 millones de tep en la UE. Por lo tanto, podemos diferenciar dos tendencias durante el periodo 1990-2016. Una primera etapa (1990-2004) en la que la producción de energía nuclear se incrementó un 26,8% y una segunda (2004-2016) en la que descendió un 16,7%.

G_nuclear_evolución

En un análisis por países, son catorce, la mitad de la UE-28, los Estados miembros que tienen operativos reactores nucleares para la producción de energía.

En el año 2016 solo en Francia se produjo el 48% del total de energía nuclear de la Unión Europea. Su peso se ha mantenido durante todo el periodo (1990-2016) por encima del 39%. Les siguen, a distancia, las participaciones de Alemania (10,1% del total en 2016), Reino Unido (8,5%), Suecia (7,5%), España (7,0%), Bélgica (5,2%), República Checa (2,9%), Finlandia (2,8%), Hungría (1,9%), Bulgaria (1,9%), Eslovaquia (1,8%), Rumanía (1,3%), Eslovenia (0,7%) y Países Bajos (0,5%).

En cinco países (Francia, Alemania, Reino Unido, Suecia y España) se concentra, por tanto, más del 80% de la producción total de energía nuclear de la Unión Europea.

Gráfico_países_nuclear

Desde una perspectiva temporal, es destacable la evolución diferenciada que se ha dado entre países durante el periodo 1990-2016. Así, Alemania ha decidido tomar el camino de reducir su producción de energía nuclear, hecho que empieza a observarse en el año 2007 siendo más palpable a partir de 2011. Entre 1990-2016 este país ha visto descender su producción de energía nuclear en un 44,6%, de modo que su peso sobre el total de la UE disminuye desde el 19,2% hasta el 10,1%.

Asimismo, Lituania, cuya producción energética nuclear representaba el 2,2% de la UE en 1990, decidió cesar esta actividad en 2009, por lo que anotó la mayor reducción relativa (-100%) en el periodo analizado.

Junto a estos dos países se une Suecia, cuya su producción de energía nuclear registró un descenso del 7,6% entre 1990-2016, hasta tener una participación del 7,5% en el último año, frente al 8,6% en 1990.

En el otro extremo, los países de la UE que más han incrementado en términos porcentuales su producción nuclear durante los años 1990-2016 han sido la República Checa (+92,2) y Francia (+28,4%), seguidos de Eslovaquia (+24,3%), Eslovenia (+23,6%), Finlandia (+20,7%), Hungría (+17,5%), Países Bajos (+13,1%), Reino Unido (+9,1%), España (+8,0%), Bulgaria (+8,0%), Bélgica (+1,9%) y Rumanía, que comenzó en 1996.

Para más información:

Eurostat: Datos

Los bosques, sumideros naturales de gases de efecto invernadero en la UE

_MG_2484

Son múltiples las funciones que desempeñan los bosques. Constituyen los ecosistemas con mayor biodiversidad en tierra, llegando a acoger a más de la mitad de las especies del planeta. Los ecosistemas forestales atesoran una gran diversidad genética, que es fundamental para los avances de la ciencia y la salud de hombre. Además, los bosques nos proporcionan valiosos y variados recursos (madera, leña, carbón, plantas medicinales, alimentos…) a la vez que ayudan a regular la cantidad y la calidad del agua, facilitando su abastecimiento a buena parte de la población mundial.

También sabemos que los bosques son unos ejemplares sumideros naturales de CO2: absorben el dióxido de carbono presente en la atmósfera y lo incorporan a su biomasa a la vez que liberan oxígeno. Por lo tanto, desempeñan un papel fundamental para la calidad del aire y en la lucha contra el cambio climático. Respecto a esta última función de los bosques -su capacidad para mitigar los impactos que generan las emisiones de CO2 y otros gases de efecto invernadero (GEI)- los datos de Eurostat nos aportan una información relevante.

En la Unión Europea (UE-28) los bosques cubren una superficie de 182 millones de hectáreas, esto es, ocupan más del 40% de su superficie terrestre total. Los países con mayor superficie arbolada son Suecia (30,5 millones de hectáreas), España (27,6), Finlandia (23,0) y Francia (17,6). En términos relativos, las mayores proporciones de masas forestales respecto a su superficie se encuentran en Finlandia, Suecia, Eslovenia y Estonia.

Gracias a esta superficie forestal es posible reducir los gases contaminantes que se emiten cada año a la atmósfera. Así, en el año 2015 las emisiones de GEI ascendieron a 4.452 millones de toneladas de COequivalente. De este total los bosques de la UE absorbieron 417 millones, lo que corresponde a un 9,4% del total de emisiones de GEI. Dicho porcentaje de absorción de emisiones se ha venido incrementando a lo largo de los años, desde el 6,6% en 1990 y el 7,9% en 2000.

En un análisis por países, los Estados miembros de la UE que presentan los mayores porcentajes de absorción de emisiones de GEI por los bosques fueron en 2015 Suecia (83,5%), Finlandia (59,3%), Lituania (43,6%) y Eslovenia (34,9%), con porcentajes muy superiores a la media comunitaria (9,4%).

Gráfico_bosques_sum

Para más información:

Eurostat