El dinero en palabras de Albert Einstein

1. Londres_Natural History Museum y The National Gallery_2019.04.27
The National Gallery, Londres

El célebre científico Albert Einstein (1879-1955) nos dejó un importante legado en el mundo de la física. Sin embargo, sus aportaciones como humanista, que no son tan conocidas, han resultado ser igualmente valiosas en campos tan diversos como la ética, la paz, la política, la educación, la economía

Sus reflexiones sobre el dinero y el progreso de la humanidad llevaron a Albert Einstein a escribir en 1934 estas palabras:

“Estoy absolutamente convencido de que no hay riqueza en el mundo que pueda ayudar a la humanidad a progresar, ni siquiera en manos del más devoto partidario de tal causa. Sólo el ejemplo de los individuos grandes y puros puede llevarnos a pensamientos y acciones nobles. El dinero sólo apela al egoísmo e invita irresistiblemente al abuso.

¿Puede alguien imaginarse a Moisés, Jesús o Gandhi armados con las bolsas de dinero de Carnegie?”

Para leer más:

Albert Einstein: Mis ideas y opiniones. Antoni Bosch, Barcelona, 2011.

 

 

La mercancía y el dinero según Carlos Marx

Berlín, Alemania
Carlos Marx. Berlín, Alemania

Carlos Marx (1818-1883) en su pretensión de dar con la ley de desarrollo de la sociedad de producción capitalista comienza su obra principal, El Capital, afirmando que:

“la riqueza de las sociedades en que impera el régimen capitalista de producción se nos aparece como un inmenso arsenal de mercancías y la mercancía como su forma elemental“.

Su investigación sobre el funcionamiento del sistema capitalista toma como punto de partida, por tanto, el análisis de la mercancía. A partir de su teoría del valor este economista vino a afirmar que:

“por ser todas las mercancías, consideradas como valores, trabajo humano materializado, y por tanto conmensurables de por sí, es por lo que todos sus valores pueden medirse en la misma mercancía específica y ésta convertirse en su medida común de valor, o sea en dinero. El dinero, como medida de valores, es la forma o manifestación necesaria de la medida inmanente de valor de las mercancías: el tiempo de trabajo“.

Y continúa Carlos Marx expresando que:

“el enigma del fetiche dinero no es, por tanto, más que el enigma del fetiche mercancía, que cobra en el dinero una forma visible y fascinadora”.

Para leer más:

Carlos Marx (1867): El Capital.