La mercancía y el dinero según Carlos Marx

Berlín, Alemania
Carlos Marx. Berlín, Alemania

Carlos Marx (1818-1883) en su pretensión de dar con la ley de desarrollo de la sociedad de producción capitalista comienza su obra principal, El Capital, afirmando que:

“la riqueza de las sociedades en que impera el régimen capitalista de producción se nos aparece como un inmenso arsenal de mercancías y la mercancía como su forma elemental“.

Su investigación sobre el funcionamiento del sistema capitalista toma como punto de partida, por tanto, el análisis de la mercancía. A partir de su teoría del valor este economista vino a afirmar que:

“por ser todas las mercancías, consideradas como valores, trabajo humano materializado, y por tanto conmensurables de por sí, es por lo que todos sus valores pueden medirse en la misma mercancía específica y ésta convertirse en su medida común de valor, o sea en dinero. El dinero, como medida de valores, es la forma o manifestación necesaria de la medida inmanente de valor de las mercancías: el tiempo de trabajo“.

Y continúa Carlos Marx expresando que:

“el enigma del fetiche dinero no es, por tanto, más que el enigma del fetiche mercancía, que cobra en el dinero una forma visible y fascinadora”.

Para leer más:

Carlos Marx (1867): El Capital.

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Una cita de F. Chopin sobre música y naturaleza

Muchos de los grandes genios de la cultura se inspiran en la naturaleza para desarrollar su obra creativa. Uno de esos genios fue Fryderyk Chopin (1810-1849). De él se decía que su música fluye como el agua.

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F. Chopin. Varsovia, Polonia

Compuso principalmente obras para piano como Polonesas, Mazurcas, Preludios, Estudios, Nocturnos, Valses, Canciones… Algunas llevan títulos que aluden a la naturaleza como “Primavera”o “El triste río”.

Inspiradora es la descripción que el propio Chopin hace del rubato, recurso musical que tanto utilizó en sus composiciones musicales:

“La mano derecha puede desviarse del compás, pero la mano acompañante ha de tocar con apego a él. Imaginemos un árbol con sus ramas agitadas por el viento: el tronco es el compás inflexible, las hojas que se mueven son las inflexiones melódicas”.

 

Para más información:

The Fryderyk Chopin Institute

 

 

 

El grado de satisfacción con la calidad del aire de los ciudadanos europeos

La calidad de vida en las ciudades depende de diversos factores, tales como las dotaciones de infraestructuras y equipamientos, las oportunidades de empleo, la situación de la vivienda, la seguridad y el estado del medio ambiente. Por lo que se refiere a este último la calidad del aire es, sin duda, un aspecto básico del bienestar en una ciudad.

Pero, ¿están los habitantes de las ciudades europeas satisfechos con el aire que respiran? ¿Se constatan progresos en este ámbito?

Centrándonos en las 28 ciudades capitales de la UE, los últimos Eurobarómetros permiten obtener conclusiones relevantes.

Así, en 2015 las urbes con mayor calidad del aire según sus ciudadanos son Helsinki, Viena y Dublín. En las tres el 88% de la población declara que está muy satisfecha o bastante satisfecha con la calidad del aire donde residen.

Helsinki, Finlandia
Helsinki, Finlandia

Les siguen, a continuación, las ciudades de Luxemburgo (83%), Estocolmo (77%), Liubliana (76%) y Tallin (75%).

Por el contrario, las ciudades donde los ciudadanos están más descontentos con la calidad del aire que respiran son Bucarest (28%), Sofía (22%), París (30%), Madrid (31%) y Roma (32%). En todas ellas solamente menos de un tercio de sus habitantes está muy satisfecho o bastante satisfecho  con el aire  de sus ciudades o, lo que es lo mismo, más de dos tercios está bastante insatisfecho o no del todo satisfecho.

Analizando el periodo 2012-2015, de las 28 ciudades capitales de la UE, 19 han mejorado en calidad del aire, 6 han empeorado y 3 se han mantenido, según las respuestas aportadas por sus ciudadanos.

Respecto a las ciudades donde sus habitantes perciben que ha aumentado más la calidad del aire entre 2012 y 2015 se sitúan en las primeras posiciones Praga, Liubliana y Tallin.

En el otro extremo durante los últimos años ha disminuido con mayor intensidad la satisfacción con la calidad del aire de los ciudadanos de las grandes urbes de París y Londres.

Finalmente, se mantiene entre 2012 y 2015 la misma percepción de la calidad del aire en las ciudades de La Valeta, Bruselas y Riga.

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Para más información:

Eurostat: Eurobarómetros, 2012 y 2015.

La idea de riqueza en la obra de David Ricardo

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Uno de los grandes economistas de la escuela clásica, David Ricardo (1772-1823), se ocupó, en su célebre obra Principios de economía política y tributación (1817), del crecimiento económico a largo plazo de las naciones.

En su análisis retoma de Adam Smith la distinción entre valor en cambio y valor en uso para diferenciar sus conceptos de valor y de riqueza:

“la riqueza difiere esencialmente del valor, ya que éste depende no de la abundancia sino de la facilidad o dificultad de la producción (…) todas las cosas suben o bajan de valor en proporción a la facilidad o dificultad con que se producen, o, en otras palabras, en relación con la cantidad de trabajo empleado en su producción”.

David Ricardo centró su investigación en el especial papel que desempeñaba la agricultura en el conjunto de la economía de su época así como en la distribución del producto entre terratenientes, capitalistas y trabajadores. Según las condiciones que presentara la agricultura podría derivarse una mayor o menor tasa de beneficios de la economía, motor, en última instancia, del mayor o menor crecimiento económico de una nación.

En palabras del propio Ricardo:

“El producto de la tierra -todo lo que se obtiene de su superficie mediante la aplicación aunada del trabajo, la maquinaria y del capital- se reparte entre tres clases de la comunidad, a saber: el propietario de la tierra, el dueño del capital necesario para su cultivo, y los trabajadores por cuya actividad se cultiva. Pero en distintas formas de sociedad, las proporciones del producto total de la tierra que serán imputadas a cada una de estas tres clases, bajo los nombres de renta, utilidad y salarios, serán esencialmente diferentes, dependiendo principalmente de la fertilidad real del suelo, de la acumulación de capital y de población, y de la habilidad, del ingenio y de los instrumentos utilizados en la agricultura”.

Comparte con la corriente principal de la economía clásica el temor por la llegada del “estado estacionario”, aquella situación en la que la acumulación de capital se detendría imposibilitando la generación de riqueza y el aumento del producto de la nación, llegando a amenazar el propio bienestar de la población. La tierra presenta rendimientos decrecientes y en una situación de crecimiento de la población los salarios y los precios de los alimentos aumentarían, mientras que descendería la tasa de beneficios de la agricultura y por tanto también la acumulación de capital en toda la economía. Esta nueva situación haría que la población se reajuste, tendiéndose en este proceso al estado estacionario.

Para leer más:

David Ricardo (1817): Principios de economía política y tributación.

Una cita con la naturaleza en la obra de Hemann Hesse

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“Lo visible es expresión, la naturaleza es imagen, lenguaje y jeroglífico en color. Actualmente, a pesar de una ciencia natural altamente desarrollada, no estamos bien formados para lo que es la auténtica visión, y nos encontramos más bien en pie de guerra con la naturaleza. Otros tiempos, tal vez todos los tiempos, todas las épocas anteriores a la conquista de la tierra por la técnica y la industria, han poseído una sensibilidad y un entendimiento para el lenguaje mágico de la naturaleza y han sabido interpretarla en una forma más pura e inocente que nosotros. Esta sensibilidad no era una actitud sentimental, la relación sentimental del hombre con la naturaleza es de fecha bastante reciente, y tal vez haya nacido sólo de nuestra mala conciencia frente a la naturaleza”.

Fuente: Hermann Hesse: “Sobre mariposas”. Artículo publicado en 1935 y compilado en el libro Pequeñas alegrías (2010).

La idea de desarrollo en la obra de Thomas R. Malthus

Con Thomas Robert Malthus (1766-1834) aparecen dos importantes obras en el seno de la escuela clásica: Ensayo sobre el principio de la población (1798) y Principios de Economía Política (1820).

En su Ensayo, la preocupación principal de Malthus es el “mejoramiento de la sociedad”, por lo que investiga sobre “las causas que han impedido hasta ahora la evolución de la humanidad hacia la felicidad” para intentar suprimirlas total o parcialmente. Entre las muy diversas causas posibles, la investigación de este economista clásico se circunscribe en la citada obra a “la tendencia de toda vida a aumentar, reproduciéndose, más allá de lo que permiten los recursos disponibles para su subsistencia”.

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En su empeño por demostrar que una de las causas principales que impiden el logro de la felicidad es el desmesurado crecimiento demográfico -que se produce de forma geométrica- frente al aumento tan sólo aritmético de la disponibilidad de alimentos en la sociedad, deja claro en su discurso que la felicidad humana está estrechamente vinculada a la posesión de bienes materiales y el acceso a ciertos servicios:

“… se ha necesitado una larga y penosa experiencia para llegar a determinar la conducta más favorable para la felicidad humana. La clase de alimento, y la manera de prepararlo más adecuada para los fines de la nutrición y para la satisfacción del paladar; el tratamiento y los remedios para diferentes enfermedades; los efectos perniciosos para la constitución humana de los terrenos bajos y pantanosos; la invención de los vestidos más convenientes y cómodos; la construcción de buenas casas: todas las ventajas de los placeres más extendidos que caracterizan a la vida civilizada no se señalaron inmediatamente a la atención del hombre, sino que fueron el lento resultado de la experiencia y de las advertencias recibidas por los repetidos fracasos”.

Asimismo, Malthus fue partidario de fomentar dos medidas que permitirían el “mejoramiento de la sociedad” y, por tanto, la felicidad humana. En primer lugar, consideró beneficioso aumentar la proporción de la clase media en la sociedad y procurar una mayor difusión de los bienes de carácter superior (manufacturas de lujo) entre la gran masa del pueblo, si bien estuvo a favor de la supresión de las leyes de beneficencia. En segundo lugar, Malthus afirmó que la buena educación del pueblo reportará ventajas para el conjunto de la sociedad.

Con posterioridad, Malthus, en su obra Principios de Economía Política, investiga las causas que influyen en la creación de riqueza de las naciones. Este autor es consciente de que el concepto de riqueza -equivalente al de bienestar hoy- es escurridizo y que en su sentido amplio estaría compuesto por bienes materiales y bienes inmateriales (servicios profesionales, educación, cualidades morales e intelectuales, satisfacciones del ocio -arte, viajes, conversaciones agradables-) de difícil valoración económica. Sin embargo, si se desea que la Economía Política -escribe Malthus- sea una ciencia positiva ha de abarcar sólo aquellos objetos cuyo aumento o disminución puede calcularse. De esta forma concluye con su propia definición de riqueza:

“los objetos materiales, necesarios, útiles o agradables al hombre, que los individuos o naciones se apropian voluntariamente”.

Entre las causas más directas que pueden favorecer la creación y el crecimiento de la riqueza de un país, Malthus afirma que están el ahorro para la acumulación de capital, la fertilidad de la tierra y los inventos que ahorran trabajo.

Para más información: 

Thomas Robert Malthus (1798): Ensayo sobre el principio de la población.

Thomas Robert Malthus (1820): Principios de Economía Política.

La situación medioambiental del mundo hoy ante la Agenda 2030

El pasado 1 de enero de 2016 entró en vigor la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas. Se trata de un ambicioso plan de acción que persigue 17 objetivos de desarrollo sostenible (ODS) y 169 metas conexas que tienen como horizonte el año 2030.

Para avanzar por el camino del desarrollo sostenible se pretende integrar y conjugar las tres dimensiones que lo conforman: económica, social y medioambiental.

P. N. Oulanka, FInlandia

Sin duda para conocer el grado de cumplimiento de los objetivos marcados en la Agenda 2030 es esencial, en primer lugar, conocer cómo nos encontramos en la situación de partida, cómo está el planeta hoy desde el punto de vista económico, social y medioambiental. Es por ello que en julio de 2016 se publicó un primer informe de seguimiento de la Agenda 2030: el Informe de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2016.

A continuación exponemos las principales conclusiones recogidas en dicho Informe acerca de la situación actual del mundo respecto al medio ambiente y ante los siete ODS de carácter ambiental contenidos en la Agenda 2030.

Objetivo 6: Garantizar la disponibilidad y la gestión del agua y el saneamiento para todos.

-El estrés por escasez de agua afecta a más de 2.000 millones de personas en el mundo.

-Se estima que 663 millones de personas todavía no cuentan con mejoras en el suministro de agua potable o usan aguas superficiales en 2015. Al menos 1.800 millones de personas estaban expuestas en 2012 a agua potable contaminada con materia fecal.

-Unas 2.4oo millones de personas no disponen de instalaciones de saneamiento adecuadas en 2015, de las cuales 946 millones no tienen instalación de saneamiento alguna, lo que constituye un riesgo para la salud pública y el medio ambiente.

Objetivo 7: Garantizar el acceso a una energía asequible, fiable, sostenible y moderna para todos.

-Unas 1.100 millones de personas continúan sin acceso a energía eléctrica, incluyendo el 65% de la población de África subsahariana y el 70% en Oceanía, en 2012.

-Se estima que 3.000 millones de personas dependen de combustibles y tecnologías contaminantes para cocinar en 2014, el 40% de la población mundial.

-Las fuentes de energías renovables (que excluyen biocombustibles sólidos) aumentaron a una tasa del 4% anual entre 2010 y 2012. En 2014 el 60% de las nuevas capacidades de generación de energía fueron de fuentes renovables modernas.

-La intensidad energética (suministro energético primario total sobre el PIB) mejoró en un 1,3% por año entre 2000 y 2012. Aún así el progreso continúa solamente a dos tercios del ritmo requerido para duplicar la tasa mundial de aumento de eficiencia energética para el año 2030.

Objetivo 11: Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles.

-El crecimiento urbano descontrolado se puede encontrar en muchas regiones: Asia oriental y Oceanía tuvieron la mayor proporción entre consumo de tierra y crecimiento de población en el mundo entre los años 2000 y 2015.

-Se estima que la contaminación ambiental del aire (en exteriores) tanto en ciudades como en zonas rurales fue la causa de 3,7 millones de muertes prematuras en 2012.

-En 2014 alrededor de la mitad de la población urbana mundial estaba expuesta a niveles de contaminación del aire al menos 2,5 veces mayores a las normas establecidas por la OMS.

Objetivo 12: Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles.

-La huella material por unidad del PIB (cantidad de materia prima utilizada) ha disminuido entre 2000 y 2010 en las regiones desarrolladas como resultado de una mayor eficiencia en los procesos industriales, al pasar de 25,9 kg por unidad de producto a 23,6 kg en dicho periodo.

-La huella material en las regiones desarrolladas (23,6 kg por unidad de PIB) se situó en 2010 muy por encima de los 14,5 kg por unidad de producto de las regiones en desarrollo.

-La huella material en las regiones en desarrollo ha aumentado de los 11,8 kg por unidad de PIB a los 14,5 kg entre 2000 y 2010. Los minerales no metálicos mostraron el mayor aumento (de 5,3 a 6,9 kg por unidad de PIB).

-El consumo nacional de materiales per cápita en las regiones desarrolladas (15,3 tn per cápita fue un 72% más alto que en las regiones en desarrollo (8,9 tn) en 2010.

Objetivo 13: Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos.

-En abril de 2016, 175 Estados miembros firmaron el Acuerdo de París que prepara el terreno para una ambiciosa acción mundial por el clima para asegurar que la temperatura del planeta no aumente más de 2ºC.

-Muchos de los desastres naturales se ven exacerbados por el cambio climático y están aumentando en frecuencia e intensidad. En promedio 83.000 personas murieron y 211 millones se vieron afectadas cada año como resultado de desastres naturales ocurridos entre los años 200o y 2013.

-En 2015 solo 83 países informaron contar con disposiciones legislativas y/o normativas establecidas para gestionar el riesgo de desastres.

Objetivo 14: Conservar y utilizar sosteniblemente los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible.

-El 37% de la población mundial habitaba en comunidades costeras en 2010.

-La proporción de poblaciones marinas de peces a nivel mundial dentro de niveles biológicamente sostenibles disminuyó del 90% en 1974 al 69% en 2013 y parece haberse estabilizado en los últimos años.

-En 2014 el 8,4% del ambiente marino bajo jurisdicción nacional (hasta 200 millas náuticas desde la costa) estaba bajo protección.

-Entre 2000 y 2016 la proporción de áreas clave de biodiversidad marina que estaban completamente cubiertas por zonas protegidas aumentó de 15% a 19%.

-Los cinco grandes ecosistemas marinos en mayor riesgo de eutrofización costera (exceso de nutrientes en el agua, que provoca por falta de oxígeno la muerte animal) son la Bahía de Bengala, el Mar de China oriental, el Golfo de México, la plataforma del norte de Brasil y el Mar de China meridional. Estas áreas proporcionaban en 2010 servicios derivados de los ecosistemas para una población costera de 781 millones de personas.

Objetivo 15: Proteger, restablecer y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar sosteniblemente los bosques, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y detener la pérdida de biodiversidad.

-Continúa la pérdida neta de superficie forestal. Se contabilizó en 3,3 millones de hectáreas anuales durante el periodo 2010-2015, cifra inferior a la pérdida neta producida en la década de 1990 (7,3 millones de hectáreas).

-En el periodo 2000-2016 ha aumentado el porcentaje de áreas que están cubiertas completamente por zonas protegidas: las áreas clave de biodiversidad terrestres (de 16,5% a 19,3%), interiores de agua dulce (de 13,8% a 16,6%) y de montañas (de 18,1% a 20,1%).

-En 2015 más de 23.000 especies de plantas, hongos y animales enfrentaban una alta probabilidad de extinción. Las actividades humanas están causando la extinción de especies a tasas tres veces más altas que las normales en toda la historia de la Tierra.

-Desde 1999 se han denunciado al menos 7.000 especies de animales y plantas por tráfico ilegal, lo que afecta a 120 países.

Fuente: ONU: Informe de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2016